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sábado, 11 de abril de 2009

Jesus socialista, de Luis Britto Garcia

FACES - Universidad Central de Venezuela
Jesús socialista / Luis Britto García

Jesús obrero y comunitario Jesús es carpintero, como su padre. En ninguna fuente consta que fuera propietario, ni comerciante, ni patrono, ni que contratara a otros para beneficiarse con su trabajo. Durante su prédica, Jesús y sus apóstoles vivieron de la caridad, ingreso que consideraban patrimonio común del colectivo.Jesús solidario Según san Juan, Jesús realiza su primer milagro durante las bodas de Caná, donde convierte el agua en vino y lo dona (Juan 2, 1-21). Luego multiplica los panes y los peces, según refiere Mateo (14,1221) y los regala. Una segunda vez multiplica los alimentos, y de nuevo los reparte igualitariamente (Mateo 15, 32-30). Jesús predice que el Hijo del hombre apostrofará a los egoístas y avaros así: "Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y para sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber; fui peregrino y no me alojasteis; estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis (...). E irán al suplicio eterno, y los justos, a la vida eterna" (Mateo 25, 31-46). No basta con la solidaridad espiritual: debe practicarse la activa y real: "Pues el que os diere un vaso de agua en razón de discípulos de Cristo, os digo en verdad que no perderá su recompensa" (Marcos 9,41, y Mateo 18, 6-9). Y consta en Lucas, 11,9-13, otra reprobación contra quienes se niegan a compartir: "¿Qué padre entre vosotros, si el hijo le pide un pan, le dará una piedra? ¿o si le pide un pez, le dará en vez del pez, una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?"
Jesús enemigo de la acumulación Jesús condenó la posesión y la acumulación: "No alleguéis tesoros en la tierra, donde la polilla y el oro los corroen, y donde los ladrones horadan y roen. Atesorad tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín los corroen y donde los ladrones no horadan ni roban. Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón" (Mateo 6, 19-20). También despreció las riquezas: "Mirad como las aves del cielo no siembran, ni siegan, ni encierran en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta" (Mateo 6, 25-26). Y sobre la acumulación de posesiones fulmina: "¿Y qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo si pierde el alma?" (Mateo 16, 26; Marcos, 8, 36, y Lucas 9,25-27).Jesús enemigo de la usura Contra el préstamo a interés, clama Jesús: "Pero amad a vuestros enemigos, haced bien y prestad sin esperanza de remuneración, y será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bondadoso para con los ingratos y los malos" (Lucas 6, 35, Mateo 4, 38-48). También condena repetidamente la usura: "Mirad de guardaros de toda avaricia, porque, aunque se tenga mucho, no está la vida en la hacienda" (Lucas, 12, 13-15). Y reprueba al rico que atesora grano y bienes: "Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche te pedirán el alma, y todo lo que has acumulado, ¿Para quién será? Así será el que atesora para sí y no es rico ante Dios" (Lucas, 22,19-21).Jesús enemigo de los ricos Un joven pregunta qué debe hacer para seguirlo, y contesta Jesús: "una sola cosa te falta: anda, vende cuanto tienes y dalo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; y ven, sígueme" (Marcos. 10, 20-22). Además añade: "En verdad os digo: que difícilmente entra un rico en el reino de los cielos. De nuevo os digo: es más difícil que un camello entre por el ojo de una aguja que entre un rico en el reino de los cielos" (Mateo 19,16-26, Lucas 18, 18-27).Jesús azote de mercaderes Marcos narra que "llegaron a Jerusalén, y entrando en el templo se puso a expulsar a los que allí vendían y compraban, y derribó las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas; no permitía que nadie trasportase fardo alguno por el templo, y los enseñaba y decía: ¿No está escrito: Mi casa será casa de oración para todas las gentes? Pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones" (Marcos 11,1519; Mateo 21,12-13; Lucas 19, 45-49).Jesús igualitario Jesús desdeña jerarquías o privilegios: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." (Marcos 9, 33-37; Mateo 18,1-5 y Lucas 9-46-48). A los hijos de Zebedeo, que piden estar a su diestra y su izquierda, dice "No ha de ser así entre vosotros, antes si alguno de vosotros quiere ser grande, sea vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, sea siervo de todos(...)" (Marcos 10, 35-45, y Mateo 20, 20-28). Como prédica igualitaria, lava los pies a sus discípulos antes de la última cena, y explica: "Si yo, pues, os he lavado los pies, siendo vuestro Señor y Maestro, también habéis de lavaros vosotros los pies unos a otros. Porque yo os he dado el ejemplo, para que vosotros hagáis también como yo he hecho" (Juan, 13, 1-20).Jesús vendido por dinero Por despreciar el dinero, Jesús es vendido por dinero: "Entonces se fue uno de los doce, llamado Judas Iscariote, a los príncipes de los sacerdotes; y le dijo:¿Qué me dais y os le entrego? Se convinieron en treinta piezas de plata, y desde entonces buscaba ocasión para entregarle" (Mateo, 26, 14-16; Marcos 14,10-11 y Lucas 22, 3-6).Jesús predica con los actos Al despedirse de los discípulos, resume: "En verdad, en verdad os digo que el que cree en mí, ése hará también las obras que yo hago, y las hará mayores que éstas, porque yo voy al Padre" (Juan 14,13). ¿Y cuáles son las obras de los primeros cristianos? Según los Hechos de los Apóstoles, 4, 32-36: "La muchedumbre de los que habían creído tenía un corazón y un alma sola, y ninguno tenía por propia cosa alguna, antes todo lo tenían en común. (...) No había entre ellos indigentes, pues cuantos eran dueños de haciendas o casas las vendían y llevaban el precio de lo vendido, y lo depositaban a los pies de los apóstoles y a cada uno se le repartía según su necesidad". En el cielo no hay dinero ni ricos. No sé si el socialismo se parece al cielo, pero el cielo se parece al socialismo, según lo pintan.

viernes, 10 de abril de 2009

Euskadiko Ezquerra de Mario Onaindia

EL PAÍS
"Hace 25 años EE se esforzó por aceptar las reglas de la democracia"
Esozi Leturiondo, viuda de Mario Onaindía y parlamentaria del PSE, recuerda la trayectoria del extinto partido Euskadiko Ezkerra.
Esta semana se celebra el III Memorial Mario o­naindia en Zarautz, la primera parte de los actos de conmemoración del 25º aniversario del nacimiento de Euskadiko Ezkerra en marzo de 1982. Amigos del dirigente vasco amplían este año el homenaje a la figura de Juan María Bandrés, aunque la familia de éste se ha negado a participar. Esozi Leturiondo (Soraluze, 1951), viuda de o­naindía y parlamentaria del PSE, recuerda la trayectoria del extinto partido.
Pregunta. Acometen esta semana la primera parte de los actos del 25 aniversario de EE.
Respuesta. Historiadores como Antonio Rivera, José Luis de la Granja, Antonio Elorza y el sociólogo Imanol Zubero, expondrán sus puntos de vista, favorables o críticos, a lo que significó EE. En marzo lo harán distintos políticos de la época.
P. Un cuarto de siglo es suficiente para hacer un balance de lo que aportó. ¿Cuál es el suyo?
R. Pienso que aportó el esfuerzo de unir la izquierda y, teniendo en cuenta de dónde veníamos, el esfuerzo de aceptar las instituciones y las reglas de juego de la democracia. Creo que estas dos características son las que más destacan.
P. Pasar de ser una organización armada y clandestina a convertirse en un partido institucional requeriría de un trabajo intensivo de convicción y persuasión.
R. Si, claro. Además EE era un partido bastante anárquico, que funcionaba mucho por las ideas y hacía constantes reuniones. Se debatía todo; a veces se llegaba a conclusiones y otras veces era imposible. Si algo le caracterizaba es que todo el mundo opinaba de todo y en cualquier sitio.
P. Hacer ese recorrido requirió de líderes carismáticos y con capacidad de arrastre como lo fueron Mario o­naindía y Juan María Bandrés.
R. Mario fue fundamental en todos los pasos que se dieron, porque él apostaba claramente por darle una oportunidad a la incipiente democracia que teníamos. Trabajó muchísimo estando con la gente, debatiendo y escribiendo. Juan Mari comunicaba las ideas como nadie, muchísimo mejor que Mario. Lo que había que contar lo contaba de forma perfecta. Se le echa de menos porque es el mejor comunicador que ha habido. Además, la labor institucional la bordaba, era brillante.
P. ¿Cree que EE se adelantó a su tiempo y por eso fracasó?
R. Eso no lo sé. Quiso hacer esa síntesis de dos mundos, el nacionalismo y la izquierda, que dudo que tengan un recorrido común, al menos como nosotros lo planteábamos. EE consiguió ciertos equilibrios: por un lado parecía que se estaba democratizando el nacionalismo y, por otro, la parte de la izquierda que venía del comunismo y era muy radical. Se suavizaron las dos posiciones, pero el desgaste derivado de las tensiones que se vivieron originó la ruptura final.
P. Ahora que asistimos a la evolución de la izquierda abertzale en la tarea de incorporarse a la democracia, ¿cómo ve usted este recorrido?
R. Creo que no es comparable. En EE los debates eran continuos, constantes y públicos, y había gente que exponía su desacuerdo en cualquier parte. Había otra frescura, otra naturalidad que aquí no veo, porque no se percibe debate interno ni posiciones distintas. No sé dónde acabará su recorrido, pero esperemos que sea donde más o menos comenzó EE.
P. Visto el fracaso final de la aventura de EE, ¿se puede deducir que no hay posibilidad de aunar las posiciones de izquierda y nacionalistas?
R. Tal y como está el nacionalismo ahora, no existe posibilidad alguna de que pueda entenderse con la izquierda. Hoy en día el nacionalismo tiene como objetivos la independencia y la unidad territorial, mientras se denomina autonomismo a todo lo que no es nacionalista. Este esquema no tiene ningún futuro desde el punto de vista de la izquierda.
P. Sin embargo, Batasuna se reclama de izquierdas.
R. Pero en su seno prima el nacionalismo, en el que siempre acaba imponiéndose esa especie de victimismo y esa tendencia antisistema, a pesar de los resortes que tiene de poder. Es indudable que [Batasuna] tiene un punto distinto para los temas sociales. donde es más fácil ponerse de acuerdo con quien tiene esa sensibilidad, pero en el fondo antepone el nacionalismo.
P. ¿Y qué aportó EE a la izquierda?
R. Cierta sensibilidad con la cultura vasca. El nacionalismo ha utilizado muchos símbolos, pero el más fuerte y el más potente, que es el euskera, no lo ha usado para integrar a la sociedad, sino para hacer una comunidad de pedigrí, de pata negra. La izquierda, y ahí incluyo al PSE, abandonó ese terreno con excesiva facilidad, cuando en realidad se trata de algo nuestro, que todos tenemos obligación defender. EE hizo mucho por la normalización del euskera y Fernando Buesa contó con su apoyo incondicional que le dió seguridad para acometer la publificación de las ikastolas, que tan importante ha sido.
P. ¿Cómo valora su experiencia en el Parlamento?
R. Me está costando un poco, porque tengo lagunas como el no saber de derecho y economía. Trabajo en las áreas de mujer, sanidad y educación, y he de que reconocer que, en materias como la de mujer, por ejemplo, se está avanzando por la implicación personal de Ibarretxe y ahí no tenemos grandes diferencias.EL PAÍS, 15/10/2006
NOTICIAS de GIPUZCOA

25 ANIVERSARIO de la legalización de EE
La generación 'polimili', 25 años después
Aunque comenzó a caminar años antes, estos días se cumple un cuarto de siglo desde que Euskadiko Ezkerra se constituyó formalmente como partido. Estas líneas tratan de rescatar un pedazo de la historia de la política vasca y bucear en las vidas de sus dirigentes
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Pamplona. ESTOS días se cumplen 25 años desde que los fundadores de la extinta Euskadiko Ezkerra-Izquierda para el Socialismo decidieron registrar como partido las siglas con las que concurrieron a las primeras elecciones legislativas convocadas por Suárez en 1977 y a las sucesivas citas electorales. Esta coalición aglutinó a un amplio colectivo de jóvenes que procedían de organizaciones antifranquistas surgidas de escisiones de ETA (EIA y EMK). Polimilis y comunistas vascos vieron en Euskadiko Ezkerra (EE) la vía idónea para dar sus primeros pasos en la senda institucional de la incipiente democracia.
Aquella generación de políticos jóvenes .–la mayoría no pasaba de los 25 años– protagonizaron desde las filas de EE una etapa importante de la historia reciente de Euskadi, desde finales de los 70 hasta principios de los 90. Momento en el que las dos almas de izquierda (la nacionalista de Garayalde y la socialista de Onaindia) que cohabitaban en el partido rompieron definitivamente. Hoy sólo queda del partido sus siglas junto a las del PSE. Sus militantes no sólo se incorporaron a las filas socialistas, en la actualidad a algunos de ellos los encontramos en el PNV. Otros optaron por alejarse de la política.
Un cuarto de siglo después, ¿qué ha sido de esta generación de políticos intelectuales? En estas líneas, NOTICIAS DE GIPUZKOA trata de actualizar el currículum vítae de los principales miembros del aparato y algunos de ellos se han prestado a compartir su experiencia personal en Euskadiko Ezkerra y lo que significó para ellos su paso por este partido, legalizado en marzo de 1982 tras varios años de reflexión.
PRIMERAS ELECCIONES (1977) EE se estrena en el Congreso
Exactamente, EE comenzó a caminar el 15 de junio de 1977. El Partido para la Revolución Vasca (EIA), el Movimiento Comunista de Euskadi (EMK) y otras fuerzas marxistas vascas se unen para presentar listas a las primeras elecciones legislativas en las circunscripciones de Gi-puzkoa, Álava y Bizkaia. La lista de EE por Gipuzkoa obtuvo un escaño en el Congreso de los Diputados para Francisco Letamendia Ortzi y otro en el Senado para Juan María Bandrés. Este salto a la vida política y legal era muy significativo, resalta el abogado Xabier Gurrutxaga, uno de los fundadores de EIA y posterior parlamentario de EE: "Suponía un sentimiento de "triunfo y victoria entre quienes luchamos por la derrota del franquismo".
Lo cierto es que a la vuelta de la esquina esperaban las grandes decisiones políticas que hoy constituyen las tan aludidas "reglas del juego democrático": la Constitución española y el Estatuto de Gernika.
La primera toma de posición de las formaciones coaligadas en EE fue respecto al texto preautonómico. El senador Bandrés lo apoyó el 12 de noviembre de 1977. Esta cuestión fue objeto de discrepancias. Mientras algunos entendieron que se estaba aceptando una autonomía limitada, otros consideraron la aprobación del preautonómico como la consolidación de la democracia.
1978 fue el año de la Constitución española. EE enmendó el texto constitucional y reclamó, por primera vez en la Cámara Baja, el derecho de autodeterminación. La coalición EE fue la única que se posicionó unánimemente en contra de la Carta Magna, el resto de formaciones nacionalistas vascas (PNV y HB) se abstuvieron.
Euskadiko Ezkerra también tuvo su papel en el proceso de negociación del Estatuto de Gernika. El tándem Garayalde-Onaindia formó parte, junto a dirigentes del PNV y el PSOE –ambos con mayor presencia institucional, evidentemente–, de la comisión que redactó el Estatuto. En aquellos momentos, planeaba la teoría de que con el Estatuto y la amnistía sí se ponía punto y final a la transición. "EE trató de responder a una época convulsa y se dio cuenta de que la amnistía general del 78 había que encauzarla en el camino de la política", explica el médico bilbaíno y ex parlamentario de EE, Roberto Lertxundi.
Esozi Leturiondo, viuda de Mario Onaindia y parlamentaria del PSE-EE, recuerda estos primeros años del partido de forma especial. Iniciada en las filas de EIA, militó más tarde en EE.
"Para mí fue fundamentalmente un proceso en el que me vacuné contra el fanatismo y aprendí a no ser sectaria. Teniendo en cuenta que veníamos de la lucha antifranquista, fue un camino en el que hubo una transformación en lo personal muy importante. Fue el descubrimiento de un estilo de hacer política donde lo importante eran las personas, las libertades personales por encima de todo tipo de colectividades, y donde la violencia política era completamente inadmisible", señala.
LA LEGALIZACIÓN DE EE (1981-1982) El fin de ETA-pm
Una transformación que desembocó en la disolución de ETA-pm. En una rueda de prensa a cara descubierta allá por el año 1981, sus dirigentes anuncian el abandono de la lucha armada. Éste fue, sin duda, uno de los principales puntos de inflexión en la historia de EE. "No se podía hacer un partido que aceptara las reglas democráticas y a la vez tuviera vinculación con una organización terrorista", argumenta Lertxundi, quien recuerda el día en que registró las siglas de EE como partido junto a Onaindia y Bandrés. Entre los días 19 y 22 de marzo de 1982 se celebró el I Congreso Constituyente de Euskadiko Ezkerra en el paraninfo de la Universidad de Leioa. Tras el Congreso, se celebró en Gallarta el acto de presentación del partido.
Xabier Gurrutxaga también cree que EE "democratizó" a ETA-pm, pero, a su juicio, fue otra la gran aportación de este partido: "Nosotros queríamos presentar a Euskadi una opción nueva a lo que ha sido tradicional en nuestro país. Ante un nacionalismo que daba la espalda a las ideas que venían de la izquierda y ante la izquierda que existía en aquel momento, que vivía de espaldas hacia la cuestión nacional, EE asumió como reto el hecho de que uno podía ser abertzale y pelear por los objetivos de la izquierda".
Gurrutxaga añade otra aportación que hoy puede visualizarse en el PNV: "Con la presencia de EE, el nacionalismo historicista se renovó. Ese nacionalismo evolucionó en un sentido más solidario y democrático hacia el interior del país".
Kepa Aulestia, militante de ETA-pm encarcelado en 1975, nombrado secretario general de EE diez años después y actualmente articulista del Grupo Vocento, recuerda su paso por este partido con distancia: "Yo creo que tanto por la edad, entonces tenía 25 años, como por las circunstancias de una transición que prácticamente terminaba o se daba por terminada, había un cierto ánimo militante y voluntarista que con el tiempo se va amortiguando y matizando".
Aulestia entiende que EE jugó un papel en representación de una parte de la sociedad vasca. Sin embargo, no cree que su existencia fuera "determinante". "Con el tiempo tiendes a relativizar la importancia de esa aportación. Uno no puede ser tan petulante y pensar que EE fue clave. Yo creo que casi todo hubiera sido como es, aunque no hubiera existido EE". Dicho esto, responde que "en absoluto reniega de su pasado". "Tengo un recuerdo muy grato. Estuve tan a gusto allí que de hecho me fue imposible estar a gusto en otra parte", afirma.
Los primeros años de EE como partido fueron liderados por Onaindia, figura determinante en la creación de EIA. Entre quienes le conocieron, destacan, que fue una persona "adelantada a su tiempo": "En el congreso constituyente de EE ya estaba pensando en la convergencia con el PSOE", dice un ex militante de EE. Garayalde se consideró el ideólogo en la sombra del partido y Bandrés el comunicador. Onaindia dejó la secretaría general del partido en 1985 y fue sustituido por Aulestia, que se movía en la órbita más nacionalista, liderada por Garayalde.
Entre 1986 y 1990, EE se presentó a las sucesivas citas electorales. Fue el periodo de alianzas con PNV, PSOE y EA en el Gobierno Vasco. "Siempre fuimos la segunda opción", recuerda Leturiondo. No obstante, destaca "el estilo particular de hacer política de EE; nos lo cuestionábamos todo, sólo admitíamos autoridad moral y eso nos daba un descaro y una frescura del que sabía que no iba a gobernar". "Fue un estupendo aprendizaje", concluye.
REVISIÓN DE PLANEAMIENTOS (1988) 'Sí' a la Constitución
Otro de los grandes hitos en la historia de EE se produjo en 1988, cuando el partido revisa su oposición frontal a la Constitución española manifestada en 1978. Kepa Aulestia, en aquel momento secretario general de EE, anuncia en una comparecencia de prensa un 'sí' "inequívoco" a la Carta Magna española.
Veinticinco años después, el propio Aulestia lo recuerda como un momento "clave", en el que "de alguna manera, los que estábamos en la dirección quisimos hacer ver que merecía la pena revisar nuestro propio comportamiento del pasado, que también la Constitución como norma básica merecía un tratamiento distinto al que le habíamos dado y que había que valorarlo con una cierta perspectiva histórica y ser capaces de formular, si no como una autocrítica explícita, sí como una revisión de nuestra actitud".
Recuerda que esta decisión fue "muy rápida" y asumida "previamente por la ejecutiva" sin un debate "más reposado", pero "necesaria".
DISOLUCIÓN DEL PARTIDO (1990-1992) Las dos caras de la moneda
El declive de EE fue rápido. El fracaso electoral de 1990 fue determinante, aunque existen otros factores de fondo que contribuyeron a que el partido se disolviera en su último Congreso. En éste, floreció la personalidad de cada una de las dos almas que cohabitaron hasta ese momento durante la existencia del partido.
Las dos posiciones se plasmaron en dos ponencias: Auñamendi, defendida por Javier Garayalde, Kepa Aulestia, Xabier Gurrutxaga y Martin Auzmendi, entre otros, y Renovación Democrática, de Mario Onaindia, Juan María Bandrés, Roberto Lertxundi, Jon Larrinaga o Xabier Markiegi. Ganó la segunda, que apostaba por una convergencia con el PSOE. De la primera surgió Euskal Ezkerra (EUE), que más tardó formó coalición con EA, pero apenas tuvo recorrido
Pese a que todas las personas, que han querido rescatar en este reportaje un pedazo de la historia de la política vasca, coinciden en que su paso por EE fue una experiencia muy "grata", existen diferentes opiniones sobre los últimos días de este partido. Todos admiten que había un alma nacionalista y otro socialista. Para Roberto Lertxundi, "los minoritarios fueron abandonando el partido", mientras que Xabier Gurrutxaga recuerda que "no hubo un final pacífico": "Hubo una fuerte disputa interna. Las discrepancias se resolvieron con expulsiones. Uno no puede olvidar que una mitad expulsó a la otra mitad".
Sea como fuere, todos coinciden en que fue un ejemplo de esfuerzo por unir a toda la izquierda del país, nacionalista y no nacionalista. Hoy, muchos están afiliados al PSE-EE, otros los encontramos en el PNV y otros tantos eligieron alejarse de la práctica política. >Jone G. Lurgain
Reencuentro en Gallarta Ex militantes de Euskadiko Ezkerra de toda la geografía vasca se reencontraron ayer en el barrio Las Carreras en Gallarta (Bizkaia), la misma localidad minera en la que el Partido para la Revolución Vasca (EIA) .–que más tarde adoptó las siglas de EE– se presentó ante el pueblo vasco el 7 de abril de 1977. Años más tarde, en 1982, esta misma localidad acogió el acto de presentación, como partido, de Euskadiko Ezkerra-Izquierda para el Socialismo. Coincidencia o no, 25 años después, muchos de los que militaron y dirigieron aquel "experimento" político –como lo definen algunos– se reunieron otra vez en Gallarta para compartir mesa. La comida estuvo precedida de una charla que tuvo lugar el viernes, ambas dentro de los actos conmemorativos del 25 aniversario del nacimiento de EE y del III Memorial Mario Onaindia.


jueves, 9 de abril de 2009

Tercera Izquierda Verde de Daniel Cohn-Bendit

EL MUNDO

Domingo, 27 de febrero de 2000

Intentan «reinventar la política» buscando una alternativa a la socialdemocracia y al liberalismo - Cohn-Bendit quiere que su partido aspire a la Alcaldía parisina
Los ecologistas franceses establecen las bases de la Tercera Izquierda Verde
ASUNCION SERENA. Especial para EL MUNDO
PARIS.- Los Verdes franceses acuñaron ayer un término, «la Tercera Izquierda Verde», con el que se proponen «reinventar la política», abriendo un camino entre la socialdemocracia y el liberalismo.
El encuentro de los dirigentes ecologistas tuvo lugar en París, donde durante un maratón de seis horas estudiaron el principio del camino a recorrer para crear una «ecología política». Fue el pistoletazo de salida de los Estados Generales de la Ecología Política, que durante cerca de 18 meses buscará la forma de redefinir «un proyecto global de sociedad alternativa a la socialdemocracia y al liberalismo», según aseguran Los Verdes, anfitriones de esta asamblea.
Y para ello invitaron a otros actores de la sociedad civil, entre ellos, el fundador de la Confederación de Campesinos y enemigo declarado de la mundialización, José Bové; Isabelle Durant, viceprimera ministra belga; Bruno Rebelle, director de Greenpeace Francia, y Allain Bougrain-Dubourg, presidente de la Liga de Protección de Aves. También estuvo presente la ministra francesa de Medio Ambiente, Dominique Voynet, los diputados y eurodiputados de Los Verdes, como Daniel Cohn-Bendit, y miembros de distintas asociaciones y sindicatos.
Alta velocidad
Para Cohn-Bendit fue la ocasión de defender y buscar adeptos para su propio proyecto, la «Tercera Izquierda Verde», bautizado ya como TGV (Troissième Gauche Verte), quizá jugando con las iniciales del tren de alta velocidad, Train Grand Vitesse, pues a esa velocidad es a la que Daniel Cohn-Bendit se propone llegar al centro del poder. Y es que el antiguo líder de Mayo del 68 quiere que su partido se lance a la conquista de la Alcaldía de París.
El fuerte empujón recibido en las últimas elecciones europeas, celebradas en junio de 1999, ha calentado los motores de los líderes de Los Verdes, quienes, con unos resultados de un 9,6%, dejaban en el camino a los comunistas, demostrando que pueden convertirse en una nueva alternativa al poder, la tercera alternativa.
Una posición que se dice de izquierdas, pero no de cualquier izquierda, sino de la «verdaderamente democrática y radicalmente innovadora», según apunta Cohn-Bendit en el manifiesto que presentó ayer ante los Estados Generales de la Ecología. Un TGV que habla «del capitalismo no sistemáticamente bueno como dicen los neoliberales, ni sistemáticamente malo, como cree la vieja izquierda»; un TGV que tiene el coraje de aceptar que «el Estado no puede todo y, sobre todo, no debe todo»; un TGV que no se niega a dialogar con la derecha o la patronal porque el rechazo sistemático es la postura «más estéril y arcaica»; un TGV que habla de «la democracia de los individuos».
Entre los grandes logros de esta Ecología Política que ha visto la luz en el siglo XX figura, como señala Cohn-Bendit, el haber concienciado sobre «el impacto a largo plazo de las actividades humanas», ya que «hoy y mañana no se oponen porque el mañana comienza hoy».
Abrirse a los parisinos
El eurodiputado verde propuso comenzar por abrirse a los parisinos para que las esperanzas nacidas de las elecciones europeas «no sean recuperadas por Jack Lang». Y es que, el antiguo ministro de Cultura de Mitterrand ha sabido hacerse desear las últimas semanas para finalmente anunciar que él también se presenta como candidato a la Alcaldía de París. Lo que propone Cohn-Bendit es ofrecer otra opción que no se limite al doblete gaullistas-socialistas; que los ciudadanos puedan escapar de esa corriente bialterna para elegir, si así lo desean, un programa diferente, como el que Los Verdes estudian presentar.
No darán la espalda al Partido Socialista con el que establecerían una alianza para la segunda vuelta de las elecciones, pero, como dejó claro Cohn-Bendit, la esperanza de una implantación permanente en el seno de la sociedad francesa no debe ser «recuperada por la inteligencia política, por un Jack Lang, por ejemplo».
Para la primera vuelta serán la fuerza que proponga a los parisinos una auténtica «reforma» en la que estaráincluida la reforma administrativa y la implantación de las 32 horas con el fin de organizar la ciudad bajo «un programa de ecología urbana».
Dos emprendedores
José Bové, cofundador de la Confederación Campesina francesa y agricultor de la llanura del Larzac, se hizo mundialmente famoso por su participación en las manifestaciones de Seattle contra la mundialización. Pero las andanzas de este emprendedor criador de ovejas de 46 años se remotan a 1988, cuando se puso a arar los Campos de Marte, al pie de la Torre Eiffel de París, para protestar por la política agrícola comunitaria.
Daniel Marc Cohn-Bendit pasará a los libros de Historia como Dani el rojo, la mascota de las revueltas estudiantiles de mayo del 68 en París. Después de ser expulsado de Francia y de vivir varios años en Alemania, ahora es eurodiputado y un destacado dirigente ecologista francés. Políglota, idealista, ni verdaderamente francés, ni verdaderamente alemán -sus padres huyeron del nazismo-, este hombre nacido el 4 de abril de 1945 no soporta la indiferencia y se siente atraído por los riesgos. Además es narcisista, algo que él mismo reconoce sin complejos.
EL MUNDO

Sábado, 26 de febrero de 2000

DANIEL COHN-BENDIT
La Revolución Verde de la Tercera Izquierda
ECOLOGIA POLITICA.- Apoyado en el 9,6% de los votos conseguidos en las elecciones europeas, el líder de los Verdes de Francia, Daniel Cohn-Bendit, pretende que la ecología política se inscriba para siempre en el paisaje democrático. Reproducimos un extracto del texto-manifiesto, publicado en el diario francés Libération, que su autor propone hoy en los estados generales de la ecología política, una especie de congreso de los Verdes. Partiendo de la idea de la tercera izquierda que lanzó el analista político Zaki Laidi, el manifiesto debe servir de plataforma al movimiento de la Tercera Izquierda Verde, que debería superar las estructuras políticas existentes para solucionar problemas actuales.
Este texto es una primera reflexión que está en sus comienzos y que tiene la intención de tomarse el tiempo que haga falta para madurar, porque se trata de una reflexión sobre temas esenciales, complejos y novedosos. En mi espíritu, la tercera izquierda es un verdadero espacio de debate en nuestra sociedad, que carece de ellos casi por completo. Estos son, a mi juicio, al menos los cuatro grandes desafíos para la Tercera Izquierda Verde (TGV).
La rehabilitación del largo plazo en política.- a largo plazo de las actividades humanas. En una sociedad del riesgo, en la que la asociación de la ciencia y del mercado aumenta día a día la inseguridad, le corresponderá a la TGV revolucionar este concepto y hacerlo avanzar bajo otras formas.
El principio de precaución tiene que aplicarse al conjunto de sus consecuencias para el hombre y para su vida en sociedad. La lógica de rendimiento de la economía del mercado debe ser reordenada y estructurada por una lógica de la precaución y de la responsabilidad. Rechazamos el principio de la rentabilidad de los mercados como único criterio de eficacia económica y social.
Una visión ternaria de la política.- En una sociedad que fabrica exclusión, todo individuo quiere ser libre y, al tiempo, estar vinculado a los demás. Todo el mundo (o casi) está de acuerdo en reconocer el valor del mercado, su dinamismo y su capacidad de liberar la innovación y, al igual, la necesidad de su regulación. Es nuestra tarea encontrar la manera de controlar el mercado para que siga respondiendo a la diversidad de las necesidades individuales sin producir desigualdades excluyentes. En ámbitos como la cultura, la educación o la sanidad, su papel debe estar claramente limitado e incluso anulado. Hay que encontrar los medios para controlar políticamente la economía, pero también hay que tener el coraje de aceptar el hecho de que el Estado no debe abarcarlo todo.
Es una oportunidad para acercarnos de otra forma a la acción pública: desde una lógica que incluya al conjunto de los actores sociales. Hay que reinventar nuevas formas de movilización social. Seattle no fue más que un comienzo. El espacio público mundial se está revelando como un espacio de referencia para toda nueva injerencia social, ecológica y humanitaria.
Hay que ser capaz de escuchar a hombres y mujeres procedentes de otros horizontes políticos, si de lo que se trata es de poner en marcha acciones concretas y de defender causas como la protección del medioambiente, la urgencia humanitaria, la defensa de los derechos humanos o la esperanza para Europa. Tal flexibilidad no tiene por qué convertirse en un consenso indeterminado. Eso sí, es siempre arriesgada. En ella se pierde la propia pureza ideológica para rozarse con la realidad de la acción y de la eficacia.
Una democracia de personas.- No se puede arrojar al individuo y a sus aspiraciones de libertad a la cloaca de los excesos individualistas. Siempre lucharé contra el control de la sociedad sobre la vida de las personas. Tenemos que trabajar por la existencia de un umbral mínimo, un ingreso social garantizado para reducir la dinámica de la exclusión e imaginar la forma de aumentar la posibilidad de las opciones individuales.
Hay que inventar utensilios institucionales para profundizar la democracia. La democracia es un sistema flexible y tiene que adaptarse a las nuevas condiciones de vida. La Tercera Izquierda Verde debe contribuir a su progreso, a hacer posible una auténtica democracia con autonomía individual, una democracia en la que cada cual tenga el derecho de ser dueño lo máximo posible de su destino.
Una sociedad plural.- Nuestras sociedades son cada vez menos homogéneas. Están segmentadas social y culturalmente. Las aportaciones de los emigrantes convierten a las sociedades europeas en sociedades cada vez más plurales. Hay que terminar con las concepciones universalistas abstractas que ya no se corresponden con el carácter pluralista de nuestras sociedades y que se convierten en productoras de nuevas y profundas desigualdades.
Este universalismo abstracto tiene un corolario: el igualitarismo abstracto. Por igualitarismo abstracto hay que entender el principio de igualdad entre todos los ciudadanos independientemente de sus condiciones de partida. La igualdad sólo tiene sentido en relación con la equidad entre los ciudadanos. Hay que apoyar cultural y socialmente más a los que, de partida, se lanzan a la vida con más dificultades. Sabemos bien que algunos liberales quieren llevar la lógica de la equidad lo más lejos posible para destruir cualquier idea de solidaridad.
Europa, nuevo horizonte político.- Estos cuatro desafíos son indisociables de la construcción europea. Cada país europeo puede alimentarse de la cultura y de la historia de los demás. Para nosotros, Europa es una perspectiva optimista. Es abiertamente una gran oportunidad cultural, el único espacio en el que pueden surgir la regulación del mercado y los controles democráticos que queremos instaurar.
Europa se convierte en el espacio colectivo en el que los ciudadanos comparten los mismos riesgos. Hacemos un llamamiento a la conciencia crítica de todos y cada uno para evitar ver a la razón mercantilista dominar toda forma de vida.
La Tercera Izquierda Verde trabajará en la creación de una Constitución europea que se estructure alrededor de la idea de una carta de los derechos fundamentales de los ciudadanos.
La responsabilidad específica de los Verdes.- A estos cuatro desafíos se añade un quinto que se dirige específicamente a los Verdes, en vísperas de los estados generales de la ecología política. Se trata del desafío de la apertura democrática. En las próximas convocatorias electorales, comenzando por las municipales, que se van a convertir en un test determinante, veremos si el espacio político que hemos abierto, existe o no como fuerza electoral duradera.
Para caminar en este sentido, nos parecen esenciales dos condiciones. La primera es que aceptemos, e incluso estimulemos, un verdadero debate con los que han apoyado nuestra lista y que, en el futuro, definamos el lugar que les concedemos, incluida la confección de las listas municipales, algo que no hicimos en las europeas. La segunda condición es definir bien nuestra relación con las demás fuerzas políticas, sin renunciar jamás a nuestra autonomía, al tiempo que establecemos las necesarias alianzas. Nosotros estamos por la participación en el ejercicio del poder.
Reconciliar la esperanza colectiva con la esperanza individual.- Estamos ante un imperativo nada fácil: el de no renunciar jamás a comprender el mundo. Puede procurar mucho placer gestar un nuevo espacio político y hacerlo vivir de nuestros debates y de nuestras reflexiones. Para responder a estas expectativas, y también para hacer evolucionar nuestro papel y nuestra condición de hombres y mujeres políticos, tenemos que reconsiderar no sólo el patrimonio teórico de la izquierda, sino también nuestros hábitos y todas nuestras prácticas. La paridad no se decreta sólo por medio de una ley, sino que supone una revolución cultural en la organización de la vida cotidiana. Tenemos que trabajar en la reconciliación de estas dos dimensiones: lo personal y lo público.
Ambas dimensiones deben avanzar y conectarse para que cada individuo goce no sólo de la ventaja de estar vinculado a los demás, sino también de la de actuar sobre su propio destino. Todos los debates colectivos tienen consecuencias individuales y toda persona debe tener el derecho a participar en ellos. La oportunidad que se nos presenta es la de superar este enfrentamiento histórico para que se nos permita conjugar realmente la esperanza colectiva y la esperanza individual.
Nacimiento de una Tercera Izquierda Verde europea.- Europa se está convirtiendo cada vez más en el horizonte de nuestro campo político. El surgimiento de una Tercera Izquierda Verde depende principalmente de su anclaje europeo. La izquierda es políticamente mayoritaria en Europa, pero son las ideas neoliberales las que ejercen su hegemonía cultural en el Viejo Continente. Estimo necesario tomar la iniciativa de crear clubes de reflexión e intervención a nivel europeo para desentrañar nuestro horizonte político y teórico.
Daniel Cohn-Bendit es diputado europeo.
EL MUNDO
Jueves, 27 de abril de 2000

EL DEBATE DE LA IZQUIERDA / LAS PROPUESTAS
...¿Y ahora qué?
El eurodiputado independiente elegido en las listas del PSOE José María Mendiluce y el líder de Mayo del 68 y eurodiputado de los Verdes, Daniel Cohn-Bendit, ofrecen en su libro «Por la tercera izquierda» una batería de propuestas para resolver la crisis de la izquierda. A continuación, extractamos el último capítulo en el que se exponen cinco ideas de futuro: una gran alianza para la reforma democrática, un encuentro plural de los progresistas, una organización flexible, una complicidad cultural y un pensamiento estimulante.
¿Qué hacemos ahora?
¿Cómo convencer a los escépticos?
¿Cómo superar las desconfianzas?
¿Cómo animar al trabajo concreto ante la inmensidad de la tarea?
¿Cómo recuperar a los defraudados?
¿Un nuevo partido?
¿Una organización cívica?
¿Una plataforma electoral?
De momento, una sonrisa por respuesta.
Porque no contestar definitivamente a estas preguntas no es una estrategia deliberada de indefinición oportunista o de posibilismo, es sencillamente tener la convicción de que no tenemos recetas, ni soluciones fáciles.
¿Y por ello debemos callarnos o evitar las preguntas? No. Todo lo contrario. No tener las respuestas no es un inconveniente para la creatividad. Es justamente su estímulo.
Algunos prefieren no mostrar las dudas o las incógnitas. Son síntoma de insustancialidad o superficialidad, dicen. Pero ya sabemos el precio que hemos pagado históricamente por tanto secretario general infalible o tanta verdad incuestionable.
El pensamiento alternativo. El pensamiento de la tercera izquierda debe impulsar otra lógica en la política basada en un doble principio:
Primero. Nuestra sociedad no quiere vivir -ni escuchar- un mensaje de negación: «No» a esto o aquello. Rechazo frontal, parcial o lateral a tal o cual. Construir la tercera izquierda desde la articulación política del «no», es insuficiente y obviamente, negativo.
Aunque es cierto evidentemente, que el rechazo ciudadano a los excesos y a los costes de las posiciones dominantes, es más que justificado y a veces inevitable, por injusto. Pero sólo podremos construir un espacio político desde propuestas positivas que superen los marcos propios de las lógicas partidarias o sectoriales. Política en positivo, para avanzar sumando. El «sí» debe ser nuestra bandera de referencia.
Segundo. Nuestras propuestas deben de explorar lo intermedio. La zona difusa. El espacio por definir. El territorio gris o multicolor. Espero que nadie confunda mis palabras con el «centro» o el «consenso» de mínimos. No. Hablo de que la tercera izquierda debe descubrir si podemos encontrar propuestas políticas que superen las lógicas binarias: Sí o no. A favor o en contra. Tú o yo. Y por qué no, obrero/patrón. Mercado/estado. Nacional/internacional.
No queremos abstenernos cuando la exigencia de situarnos con los unos y los otros, no recoge las respuestas más lúcidas. ¿Eclecticismo?, no. Libertad de pensamiento, sí. Sin vivir del cliché ni del esquema preconcebido. Y empezar, en cada caso, con una mirada abierta y dispuesta a cambiar nuestra idea por otra mejor. Si un problema parece tener sólo dos respuestas, encontremos la tercera.
Una orientación de la política que prefiere el servicio a los ciudadanos y sus problemas, antes que el fortalecimiento corporativo de nuestras estructuras. Hacer política marcando las diferencias artificialmente nos lleva a una cultura política de bipartidismos perfectos o imperfectos. Y yo prefiero la pluralidad.
Algunas pistas de cómo podemos construir la tercera izquierda... Lo que ahora se puede hacer, aunque sea parcial y provisional, señala caminos para avanzar y, de esta manera, construye. Concentremos nuestros esfuerzos en cuatro o cinco ideas que podamos compartir mayoritariamente y materializar juntos. Aunque no todos hagamos lo mismo. Ni estemos de acuerdo en todo. Menos rigideces a priori nos vendrán muy bien para reencontrarnos. Y confiemos un poquito más en aquellos y aquellas que quieran decidir su compromiso con más o menos energías y dedicaciones personales. No estamos para exigir ni fidelidades (¿a qué o a quién?) ni orden organizativo que garantice un hipotético éxito. El copyright de la tercera izquierda es colectivo. Y su gestión está por decidir...
Cinco ideas para el futuro inmediato. 1. Una gran alianza para la reforma democrática, en la que caben muchas energías y propuestas.
2. Unos estados generales de las personas progresistas, para darnos el placer de repensar tantas cosas.
3. Una red flexible y transversal, alejada de las rigideces orgánicas.
4. Unacomplicidad cultural, mediática y económica, que sume.
5. Un pensamiento alternativo, que nos ayude a descubrir que piensa mucha más gente que la que se expresa.
Una gran alianza por la reforma democrática. Y no se trata de inventar tantas cosas. Listas abiertas, mandatos limitados, menos gastos de los partidos, responsabilidades políticas, más referéndums y menos ley d'Hont... ya hemos hablado de ello en «los retos».
Unos estados generales de los ciudadanos y ciudadanas progresistas. A finales del 2000... y después de todos los congresos. Un encuentro plural de todas las personas progresistas para compartir diagnósticos y propuestas sin el imperativo táctico preelectoral. Abierto a todas las corrientes, espacios, asociaciones y expresiones políticas que se reclaman de izquierdas o progresistas.
Que nadie tenga recelos o miedos infundados. No se trata de arañar espacios propios, si es que se puede hablar así cuando se habla de electores o militantes, sino de buscar -preferentemente- los espacios nuevos que hoy se refugian en la abstención activa o pasiva. Y espero que a estas alturas sepamos ya, que ningún proyecto progresista alternativo puede fructificar si no es capaz de sumar a las sensibilidades transformadoras que hoy no se encuadran en o entre las dos formaciones mayoritarias de la izquierda formal.
Para que la tercera izquierda sea útil a todas las izquierdas necesita de su complicidad. Necesitamos unos estados generales de todos los progresistas urgentemente. Nuestras diferencias de fondo pueden ser menores que nuestras diferencias de formas. Pero es cierto que para encontrarnos, algunos deberán reanalizar su historia y sus errores, abandonar lo obsoleto y reconocer, con humildad, que no todo fue glorioso en su historia, o en sus mitos. La izquierda formal no puede aplicarse el refrán de que «no come ni deja comer», encerrados en un proceso lento y traumático de renovaciones (o de ovaciones) a distintas velocidades. Mientras, construyamos lo nuevo entre todos. Y cada uno desde donde le apetezca. Y cuanto quiera o pueda.
Nos vemos en diciembre.
Una organización flexible y transversal. Descentralizada y capilar. Radicalmente horizontal. Con nudos por intereses. Que permita las dobles y triples militancias. Del PSOE y de la tercera izquierda. De IU y de la tercera izquierda. De ninguno de los dos y de la tercera izquierda. Del Bloque y de la tercera izquierda. Activista social o cívico y de la tercera izquierda. O simplemente de la tercera izquierda. ¿Por qué no? El tiempo de las identidades políticas monolíticas, únicas e intransferibles se acabó si queremos sumar y miramos al futuro. Necesitamos una cultura política progresista, que sólo puede ser transversal y transgresora.
Con una estructura tecnológica. De momento, antes un e-mail que una reunión. Y más encuentros informales para redescubrir el placer de pensar juntos. El objetivo es organizar una red que mantenga vivos y dinámicos los principios de la tercera izquierda y que los haga avanzar en la sociedad. Circulación de ideas y propuestas. Con liderazgos por construir. Sabiendo que todo el mundo está muy ocupado y que la pasión política está por generar todavía y en permanencia, será minoritaria. Así que, despacito, pero seduciendo poco a poco. Sin más dirigismos que los que cada cual quiera asumir. Estoy dispuesto a seguir a otros y otras. El liderazgo debe ejercerse a través de valores irrenunciables y compartidos. Y el camino es más interesante que el guía.
Una complicidad cultural, mediática y económica. Sin conexión cultural con la creatividad, la tercera izquierda no tiene futuro. Una tercera izquierda culta (que no elitista) es la garantía de su proyección social. Nuestra capacidad de seducir y ampliar los límites de nuestros proyectos dependerán de nuestras capacidades intelectuales y culturales. Sin movida no hay proyecto progresista.
Los ciudadanos periodistas pueden y deben dar una oportunidad a otras lógicas. Aprovechar las grietas de las estructuras profesionales en los medios es una garantía de oportunidad política. Siempre hay opciones, por pequeñas que sean, pero necesitamos de la complicidad de muchos para utilizar lo descuidado o lo desocupado. Además, no aceptamos que el pensamiento alternativo sea marginal por minoritario. Es emergente. Y su potencial, determinante.
Espero también que muchos empresarios de nuevo tipo y muchas empresas, especialmente de la cultura y de los medios de comunicación, encuentren en la tercera izquierda un espacio sociológico por explorar o por promover para un mercado posible.
Un pensamiento estimulante. Más pensamiento, pero también más sentido del humor y de la provocación. Nuestra tendencia a la tristeza, a la resignación y a la amargura nos aleja de lo positivo, aburre, y nos muestra inaccesibles a muchas sensibilidades que no quieren confundir la conciencia de los problemas con los cilicios autoflagelantes.
Un pensamiento alternativo con nuevos prismas y enfoques. Con otros angulares y con capacidad de relacionar lo común en el escenario de la complejidad social. Y con una sonrisa en los labios.
Un pensamiento cómplice de personas y organizaciones que representan, cada una en su ámbito, la existencia de un espacio alternativo con éxito y reconocimiento social. Personas que, a modo de nueva generación del siglo XXI, se rebelan en su quehacer diario a lo predeterminado. Líderes alternativos que rechazando la marginalidad, intentan -y lo consiguen- crear un espacio que crece en nuestra sociedad.
La tercera izquierda:
Algo así como...
¡Ya era hora!