domingo, 5 de abril de 2009

Foro Progresista Global de Bruselas

EUROPA PRESS
Bill Clinton pide que la crisis no impida defender empleo y una economía 'verde'
BRUSELAS, 2 Abr. (EUROPA PRESS) - El ex presidente estadounidense Bill Clinton, pidió hoy a los líderes progresistas internacionales que contribuyan a corregir la "inestabilidad" y "profunda desigualdad" que reinan en el mundo globalizado y que primen las políticas de empleo y la economía 'verde' para superar la "terrible crisis" económica y financiera que, advirtió, "no puede servir de excusa para decir que no podemos hacer nada" por aquellos que lo necesitan.
En la apertura del Foro Progresista Global, Clinton dijo que ante los actuales retos de crecimiento, desarrollo y cambio climático el "problema subyacente" se basa en "saber cómo" proporcionar "empleo, ingresos, estabilidad y progreso" sin dejar de lado el apoyo a un "mundo interdependiente", necesario por razones económicas, de seguridad y porque "compartimos muchos problemas que no se pueden resolver de forma aislada".
Alertó de que la crisis financiera puede servir de excusa para "alejarse de la integración mundial" porque ha demostrado "cómo las fuerzas mal reguladas del dinero y de la avaricia pueden destrozarnos en ese proceso (hacia la integración)".
"En todo el mundo habrá gente que se escude en la crisis terrible para decir que no podemos hacer nada para ayudar al continente africano, a Haití, a luchar contra el cambio climático (...), hay que saber si (los progresistas) aplicamos lo que siempre hemos creído a las condiciones actuales", añadió, para abogar por un mundo "interdependiente" en el que compartir "los beneficios, las oportunidades y las responsabilidades".
Para el ex presidente norteamericano y director de la Clinton Global Initiative, son tres los retos fundamentales del mundo moderno, el primero de ellos, la "desigualdad" en ingresos y en oportunidades económicas que no sólo se da en países en desarrollo, sino también en países ricos "mal gobernados".
"Las desigualdades persisten, evidentemente hay excepciones y la mayoría de ellas se encuentran en Europa", admitió. Otro de los problemas es la "amenaza" del cambio climático por el cual insistió en que "no podemos seguir produciendo bienes y servicios con la misma mezcla energética (...) porque traerá desastres para las generaciones futuras".
También apuntó que la crisis internacional, que empezó en Estados Unidos por "un exceso de especulación y poca evaluación de riesgos", muestra que el mundo es "profundamente inestable". "Se fracasó donde nunca antes se había fracasado, aquellos que siempre parecieron muy listos en las inversiones, parecieron idiotas, pero todos somos responsables. Cuando yo fui presidente tenía que haber presionado para una mayor regulación", explicó.
Clinton, que bromeó al asegurar que está "encantado" desde que dejó el cargo de mandatario estadounidense porque eso le permite "decir lo que quiera, aunque eso no garantiza que me tengan que escuchar", pidió a los progresistas que sí tienen un cargo de responsabilidad política que no se dejen "desorientar" por los efectos de la inestabilidad actual y que piensen que los problemas de desigualdad, calentamiento global y otros están "interrelacionados".
Además, consideró que la economía "no ha fracasado únicamente por el colapso financiero, sino también porque hemos vuelto a políticas que promocionaban la desigualdad en vez de fomentar el empleo". "Se puso demasiado dinero en una sola cesta, en lugar de contar con una base amplia con un programa de empleo y otro programa energético", remachó.
López Aguilar participa mañana en Foro Progresista Internacional junto a Bill Clinton, Poul Rassmusen y Anna Diamantopolou
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
El secretario general del Partido Socialista Canario (PSC-PSOE) y candidato socialista a las próximas elecciones europeas, Juan Fernando López Aguilar, participará mañana en el Foro Progresista Internacional --que comenzó hoy en Bruselas-- y compartirá sesiones con el ex presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, el presidente del Partido Socialista Europeo, Poul Rassmusen, y la ex comisaria Europea, Anna Diamantopolou, entre otros, según informó hoy la formación socialista en un comunicado.
De esta manera, la cita, que se enmarca bajo el título 'La globalización del progresismo del cambio', tendrá lugar desde hoy en el Parlamento Europeo y durante dos días congregará a un importante plantel internacional entre los que figuran el anterior canciller de Austria, Alfred Gusenbauer, y el alto comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados y ex primer ministro de Portugal, Antonio Guterres.
López Aguilar hablará durante su intervención sobre migración y globalización y, en este sentido, recordó las tesis que expresó ayer en la Comisión de Exteriores del Congreso al asegurar que "el grito de dolor del continente más pobre del planeta no puede ser ignorado por aquellos países comprometidos con el desarrollo, la justicia, el respeto a los derechos humanos y la paz".
"No nos resignamos al sufrimiento del continente africano, provocado por causas de las que ellos no son responsables: descolonización, crisis alimentaria, hambruna, pobreza, desertificación", dijo mientras hizo hincapié en la importancia del II Plan África, "que refleja claramente unas relaciones entre España y el continente africano más maduras y definidas, mejor orientadas y dirigidas, con objetivos ambiciosos y con los pies en el suelo. Este Plan, lejos de cualquier paternalismo, propone trabajar y cooperar no tanto por o para África sino con África. Además, representa la política hacia este continente más efectiva de la Unión Europea", manifestó el socialista.
Finalmente, el candidato a las elecciones europeas argumentará ante los demás conferenciantes que desde sus firmes convicciones a favor del multilateralismo y de soluciones globales, España seguirá trabajando por el desarrollo de África, así como con el resto de la comunidad internacional.
FORO PROGRESISTA de 2005
DESARROLLO: Foro buscará crear alianza progresista globalPor Stefania Bianchi
BRUSELAS, 8 sep (IPS) - El Foro Progresista Global (GPF, por sus siglas en inglés) intentará en su segunda reunión desde este viernes en Milán, Italia, potenciar a las fuerzas sociales y políticas de ese signo para contrarrestar los efectos negativos de la globalización.
El GPF, iniciativa del Partido de los Socialistas Europeos, el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo y la Internacional Socialista, se propone desarrollar una agenda sobre asuntos entre los que figuran el comercio, el sida y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con énfasis en África. Varios miles de representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG), partidos políticos, instituciones internacionales y sindicatos se reunirán con el objetivo de rear una "alianza progresista" que influya en "el debate político global" y contrarreste "el impacto del ultraconservadurismo religioso y el extremismo del libre mercado en la política internacional". Julian Scola, portavoz del Partido de los Socialistas Europeos en el Parlamento Europeo, manifestó a IPS que el GPF también representa una manera de resistir contra la política mundial moldeada por "el terrorismo y el miedo, el unilateralismo militar, los problemas raciales y étnicos y fuerzas antiprogresistas". "Muchos trabajan por una globalización más orientada hacia lo humano, pero el GPF es la única iniciativa que busca una amplia alianza de progresistas", dijo Scola. Con la reunión de dos días --que se realizará poco antes de la cumbre de la ONU en Nueva York, del 14 al 16 de este mes--, los progresistas se proponen "reformar la globalización creando comunidades progresistas globales para el cambio". Los delegados debatirán cómo pueden actuar juntas las fuerzas internacionales de ese signo para asegurar "la democracia, la paz duradera, la prosperidad sustentable y la justicia social para todos". "Queremos fortalecer la red global entre las principales fuerzas de centroizquierda", dijo a IPS Poul Nyrup Rasmussen, presidente del Partido de los Socialistas Europeos y del GPF. "Reunimos a gente que quiere una globalización mejor que la guiada por el mercado, hoy vigente", agregó. Rasmussen opinó que el foro también se opondrá a los intentos de Estados Unidos por que la comunidad internacional deje de lado los Objetivos de las Naciones Unidas para el Desarrollo para el Milenio, acordados por una cumbre mundial en 2000. Entre esas metas figuran la reducción a la mitad de la población que padece hambre y pobreza en todo el mundo, así como alcanzar la educación primaria universal y reducir dos tercios la mortalidad infantil. "La comunidad progresista no puede aceptar que Estados Unidos bloquee los Objetivos del Milenio", dijo. "Esperamos que este sea el primer paso para fortalecer y ampliar el Consejo de Seguridad de la ONU y la creación de un consejo de desarrollo de la seguridad humana." La Organización Mundial de Comercio (OMC) es otra área donde el GPF se propone impactar. "Hace tiempo que la OMC volvió su atención sobre cómo el comercio puede afrontar la pobreza y mejorar las condiciones laborales de los explotados", señaló a IPS Harlem Désir, vicepresidente del Partido de los Socialistas Europeos y del foro. "El trabajo decente y el abordaje de la pobreza son temas que los progresistas pondrán sobre la mesa en las conversaciones de la OMC en Hong Kong", dijo. La conferencia ministerial de la OMC, que se celebrará en diciembre, podrían fracasar si no hay un fuerte impulso por parte del Norte industrial, opinó. El foro también lanzará una nueva iniciativa, "África21", que involucra a dirigentes políticos y a organizaciones civiles y sociales. "Esta será una campaña dedicada a ayudar a África sobre una base permanente", expresó Rasmussen. "Queremos formar una red fuerte, vinculada con Internet y con el Foro Social Mundial para que podamos continuar nuestro trabajo con África de manera permanente". Désir afirmó que todos estos temas requieren un movimiento social fuerte. "Como familia socialista, queremos lanzar un nuevo modo de pensamiento y de acción política. Nadie puede actuar efectivamente cuando está solo; debemos actuar a un nivel internacional nuevo y complejo". Giampiero Alhadeff, secretario general de Solidar, una red de ONG sobre desarrollo con sede en Bruselas, impulsará la necesidad de hacer que el trabajo decente sea la fuerza conductora de la globalización. "Para nosotros, esto significa que todas las políticas deben ser medidas en términos de su impacto sobre el empleo, la seguridad social, la igualdad entre hombres y mujeres, el acceso a servicios públicos de calidad y el derecho de los trabajadores", dijo a IPS. "A través de los años, en las ONG y los movimientos sociales hemos hecho campaña para cambiar el actual modelo de globalización", indicó. "Hemos hecho alianzas con sindicalistas, con las iglesias y con los partidos políticos. El GPF está haciendo que el debate dé un paso adelante involucrando a los líderes políticos en un debate cercano con todos nosotros". (FIN/2005)
LA TERCERA
Carlos Ominami participa en Bélgica de Foro Progresista Global
El senador PS es uno de los pocos representantes latinoamericanos en la cita.
por UPI 02/04/2009 - 09:15

El senador del Partido Socialista (PS) Carlos Ominami participará este jueves en el "Foro progresista global", que se realizará en la ciudad de Bruselas, Bélgica, siendo así uno de los pocos representantes latinoamericanos en asistir.
El "Global progressive forum 2009" tiene como tema central: "La nueva globalización para un cambio progresista".
En la actividad que se extenderá hasta el 3 de abril participarán una cantidad importante de dirigentes políticos y representantes del mundo progresista de diversas instancias.
En el caso de Europa estará el ex titular del Parlamento Europeo, Joseph Borrell; el presidente del Grupo Socialista del Parlamento Europeo, Martin Schulz; el líder del Pasok de Grecia, George Papandreou; el ex Primer Ministro francés, Lionel Jospin; y Walter Veltroni, del Partido Democrático de Italia, entre otros.
Según informó Ominami, al encuentro asistirán también representantes de China y de entidades mundiales, como el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavía; y el director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique StraussKahn.

sábado, 4 de abril de 2009

El socialismo africano de Leopold Senghor

Leopold Senghor
SOCIALISMO AFRICANO

Extractos de una conferencia que el presidente de Senegal pronunció en Oxford el año 1961. Tomados de West Africa, 11 de noviembre de 1961.

Eentre los valores de Europa no tenemos la inten­ción de conservar el capitalismo, por lo menos en su forma del siglo XIX. El capitalismo privado fue, desde luego, en sus primeros días, un factor de progreso, como lo fue el feudalismo en su tiempo, y aun la colonización...
Hoy día es un sistema social y económico anti­cuado, como el federalismo, como la colonización. Y, añadiría yo, como el imperialismo en que encon­tró expresión. ¿Por qué? Porque si la colectiviza­ción del trabajo constituye, con sus especializacio­nes, un paso decisivo hacia la socialización, la defensa, o más exactamente, la ampliación de la pro­piedad privada no va en ese sentido. Igualmente grave es la enajenación de que es culpable el ca­pitalismo, tanto en la esfera material como en la esfera del espíritu. Porque el capitalismo funciona sólo para el bienestar de una minoría. Porque, siempre que la intervención del Estado y la pre­sión de la clase trabajadora le obligaron a refor­marse, sólo concedió el nivel de vida mínimo, cuan­do sería necesario no menos del máximo. Porque no ofrece ninguna perspectiva de una plenitud ma­yor del ser más allá del bienestar material...
Pero nuestro socialismo no es el de Europa. No es el comunismo ateo ni, en absoluto, el socialismo democrático de la Segunda Internacional. Lo he­mos llamado modestamente Modo Africano de So­cialismo... El señor Potekhin, director del Instituto Africano de Moscú, en su libro titulado Africa mira hacia el futuro, enumera del modo siguiente los rasgos fundamentales de la sociedad socialista: El poder del Estado está en manos de los trabajado­res; todos los medios de producción son propiedad colectiva; no hay clases explotadoras, ningún indi­viduo explota a su semejante; la economía es pla­nificada, y su finalidad esencial es ofrecer la satis­facción máxima de las necesidades materiales y espirituales del hombre. Evidentemente, no pode­mos negar nuestro apoyo a esa sociedad ideal, a ese paraíso terrestre. Pero aún tiene que llegar; la explotación del hombre por su semejante aún hay que extirparla en la realidad; hay que llegar a la satisfacción de las necesidades espirituales que trascienden nuestras necesidades materiales. Esto no ha ocurrido todavía en ninguna forma de civili­zación europea o americana, en Occidente ni en Oriente. Por esta razón estamos obligados a buscar nuestro propio modo original, un modo negro-afri­cano, de realizar esos objetivos, prestando atención especial a los dos elementos que acabo de señalar: democracia económica y libertad espiritual.
Con esta perspectiva ante nosotros, decidimos tomar de los experimentos socialistas —lo mismo teóricos que prácticos— sólo ciertos elementos, ciertos valores científicos y técnicos, que injerta­mos como vástagos en el tronco silvestre de la ne­gritud. Porque esta última, como complejo de valores civilizados, es tradicionalmente de carácter socialista, en el sentido de que nuestra sociedad negro-africana es una sociedad sin clases, que no es lo mismo que decir que no tenga jerarquías ni división del trabajo. Es una sociedad basada en la comunidad, en la que la jerarquía —y por lo tan­to el poder— se funda en valores espirituales y democráticos: sobre el derecho de primogenitura y sobre la elección; en la que se discuten toda clase de decisiones en conferencia, después de ha­ber sido consultados los dioses ancestrales; en la que comparten el trabajo los sexos y los grupos téc­nico-profesionales, basados en la religión...
Así pues, en la creación de nuestro modo afri­cano de socialismo, el problema no es cómo poner fin a la explotación del hombre por su semejante, sino impedir que tenga lugar en ningún momento, volviendo a la vida la democracia política y econó­mica; nuestro problema no es cómo satisfacer nece­sidades espirituales, es decir, culturales, sino cómo mantener vivo el fervor del alma negra...
Investigación científica, planeación y cooperación resumen exactamente el programa que mi país, el Senegal, acaba de poner en acción actuando de fuerza motriz el señor Mamadou Dia, primer minis­tro. Nuestro primer plan cuatrienal está en marcha con sus institutos de investigación, sus bancos del Estado, sus empresas estatales, sus juntas de mer­cadeo de la producción, sus cooperativas, que abar­can ahora el 80 % de los campesinos, los cuales constituyen el 70 % de la población total. Todo esto fue precedido de un estudio social y econó­mico en el que se emplearon más de 18 meses.
Y todavía no hemos suprimido legalmente el ca­pitalismo, que es extraño a nuestro país; aún no hemos nacionalizado nada. Sobre todo, no hemos derramado ni una sola gota de sangre. ¿Por qué? Porque empezamos por analizar nuestra situación como país subdesarrollado y colonizado. La tarea esencial fue volver a ganar nuestra independencia nacional. Después tuvimos que eliminar los defectos del dominio colonial aunque conservando sus aportaciones valiosas, tales como la infraestructura económica y técnica y el sistema educativo fran­cés. Finalmente, esas aportaciones positivas tuvie­ron que ser enraizadas en la negritud, y al mismo tiempo fertilizadas por el espíritu socialista, para que dieran fruto. Tuvieron que enraizarse en la negritud por una serie de comparaciones entre sis­temas existentes. Cuando el capitalismo privado entra en competencia pacífica con el socialismo, me parece seguro que este último sale triunfante, siem­pre que trascienda los objetivos del mero bienestar y no segregue odio. Entretanto, necesitamos capi­tal, aun de fuentes privadas. Nuestro propósito es encajarlo en el plan de desarrollo, controlando su uso.
En este punto nos separamos de los experimen­tos socialistas de la Europa oriental, con los expe­rimentos comunistas, aunque tomando sus logros positivos. Hablé antes de la experiencia viva de recobrar la libertad. A la lista de necesidades que el plan debe satisfacer, tengo que añadir el ocio. Así es como la investigación, la planeación y la coo­peración trascienden, en su esencia, el objetivo del bienestar material. La ciencia, por la cual entiendo la busca de la verdad, ya es una necesidad espiri­tual. Como lo es el rapto del corazón, del alma, que expresa el arte, arte que en sí mismo no es más que la expresión del amor. Esas necesidades espirituales, que tanto pesan en los corazones ne­gro-africanos, fueron tratadas de pasada por Marx y por Potekhin; pero Marx no las destacó ni las definió plenamente.

El socialismo africano de Julius Nyerere

Julius Nyerere
UJAMAA: BASE DEL SOCIALISMO AFRICANO
Este es un fragmento de un famoso discurso pronunciado por Nyerere en abril de 1962, cuando ya era presidente de Tanganica (actual Tanzania). El discurso se produjo en el marco de una Conferencia sobre el Socialismo Africano realizada en el colegio Kivukoni, en Dar Es Salam.

El socialismo -como la democracia- es una actitud mental. En una sociedad socialista es la actitud mental socialista, y no la rígida adhesión a una norma política uniforme, lo que se necesita para conseguir que las gentes cuiden unas del bienestar de otras.

El propósito de este trabajo es examinar esa actitud. No esta destinado a definir las instituciones que pueden ser necesarias para encararla en una sociedad moderna.

En el individuo, como en la sociedad, es una actitud mental lo que distingue al socialista del no socialista. No tiene nada que ver con la posesión a la no posesión de riqueza. Personas indigentes pueden ser capitalistas en potencia, explotadores de seres humanos prójimos suyos. Del mismo modo, puede ser socialista un millonario; puede dar valor a su riqueza sólo porque puede usarse en el servicio del prójimo. Pero el individuo que usa la riqueza con propósito de dominar a sus prójimos es un capitalista. ¡Y es tal el hombre, que lo hace siempre que puede!

He dicho que un millonario puede ser un buen socialista. Pero un socialista millonario es un fenómeno raro. Realmente, es una contradicción en los términos. La aparición de millonarios en una sociedad no es prueba de la opulencia de ésta; pueden producirse en países muy pobres, como Tanganica, lo mismo que en países ricos, como los Estados Unidos de América. Porque no es la eficacia de la producción, ni la cantidad de riqueza de un país, lo que forma millonarios; es la distribución desigual de lo que se produce. La diferencia fundamental entre una sociedad socialista y una sociedad capitalista no está en los métodos de producir riquezas, sino en el modo en que ésta se distribuye. Por lo tanto, aunque un millonario podría ser un buen socialista, difícilmente puede ser producto de una sociedad socialista.

Como la aparición de millonarios en una sociedad no depende de la opulencia de ésta, los sociólogos deben hallar interesante averiguar por qué nuestras sociedades de África no producen, realmente, millonarios, pues indudablemente tenemos riqueza bastante para producir algunos. Creo que los sociólogos descubrirían que es porque la organización de la sociedad africana tradicional -su distribución de la riqueza que produce- es de tal naturaleza, que difícilmente hay espacio alguno para el parasitismo. También pueden ver, naturalmente, que a consecuencia de eso África no podía producir una clase ociosa de terratenientes y, por lo tanto, no habría nadie que produjese las obras de arte o de ciencia de que pueden vanagloriarse las sociedades capitalistas. Pero las obras de arte y los descubrimientos científicos son productos del intelecto, que, como la tierra, es uno de los dones de Dios al hombre. Y yo no puedo creer que Dios sea tan descuidado que haya hecho que el uso de uno de sus dones dependa del abuso del otro.

Los defensores del capitalismo alegan que la riqueza del millonario es la justa remuneración de su talento o su actividad. Pero ese alegato no tiene el apoyo de los hechos. La riqueza del millonario no depende de la actividad o los talentos del millonario mismo más de lo que el poder de un monarca feudal depende de sus propios esfuerzos, iniciativa o cerebro. Los dos son usuarios, explotadores, de las capacidades y la actividad de otros individuos. Aun cuando haya un millonario excepcionalmente inteligente y trabajador, la diferencia entre su inteligencia, su iniciativa y su laboriosidad y las de otros individuos de la sociedad posiblemente no pueda ser proporcional a la diferencia entre sus "remuneraciones". Tiene que haber algo que va mal en una sociedad en que un individuo, por trabajador o inteligente que sea, pueda adquirir una "remuneración" tan grande como la de mil de sus prójimos juntos.

La adquisividad con el propósito de adquirir poder y prestigio es antisocialista. En una sociedad adquisitiva la riqueza tiende a corromper a los que la poseen, tiende a producir en ellos el deseo de vivir más confortablemente que sus prójimos, de vestir y mejor y de aventajarlos de todas las maneras. Empiezan a creer que deben trepar cuanto puedan por encima de sus vecinos. El contraste visible entre sus comodidades y las incomodidades relativas del resto de la sociedad llega a ser casi esencial para el goce de su riqueza, y esto inicia la espiral de la competencia entre individuos, que entonces es antisocial.

Aparte de los efectos antisociales de la acumulación de riqueza personal, el deseo mismo de acumularla debe interpretarse como un voto de desconfianza al sistema social. Porque cuando una sociedad está organizada de manera que se cuida de sus individuos, nadie de aquella sociedad se preocupará de lo que será de él mañana si no acumula riqueza hoy. La sociedad misma se cuidará de él, o de su viuda, o de sus huérfanos. Esto es exactamente lo que la sociedad africana tradicional hacía con éxito. Tanto el individuo "rico" como el "pobre" estaban completamente seguros en la sociedad africana. Una catástrofe natural traía el hambre, pero traía el hambre para todos, "pobres" o "ricos”. Nadie perecía por falta de comida o de dignidad humana porque careciese de riqueza personal; podía confiar en la riqueza que poseía la comunidad de que era miembro. Eso era socialismo. Eso es socialismo. No puede haber socialismo adquisitivo, porque eso sería otra contradicción en los términos. El socialismo es esencialmente distributivo. Su incumbencia es procurar que quienes siembran recojan una parte justa de lo que siembran.

La producción de riqueza, ya sea por métodos primitivos o modernos, requiere tres cosas. Ante todo, tierra. Dios nos ha dado la tierra, y es de la tierra de donde sacamos las materias primas que transformamos para satisfacer nuestras necesidades. En segundo lugar, instrumentos. Hemos aprendido por pura experiencia que los instrumentos ayudan. En consecuencia, hacemos la azada, el hacha, la fábrica moderna o el tractor, para ayudarnos a producir riqueza, los bienes que necesitamos. Y en tercer lugar, esfuerzo o trabajo. No necesitamos leer a Carlos Marx ni a Adam Smith para saber que ni la tierra ni la azada producen realmente riqueza.

Y no necesitamos graduarnos en economía para saber que ni el trabajador ni el terrateniente producen tierra. La tierra es un don de Dios al hombre, y está ahí siempre. Pero sabemos, aun sin habernos graduado en economía, que el hacha y el arado fueron producidos por el trabajador. Algunos de nuestros amigos más complicados tienen que recibir, manifiestamente, la preparación intelectual más rigurosa simplemente para descubrir que las hachas de piedra fueron producidas por el antiguo caballero llamado "Hombre Primitivo" para hacerse más fácil desollar el antílope que acababa de matar con una maza, que también él se había hecho.

En la sociedad africana tradicional todos eran trabajadores. No había otra manera de ganar la vida para la comunidad. Hasta los ancianos, que parecían divertirse sin hacer nada y para quienes parecían trabajar todos, en realidad habían trabajado intensamente durante toda su juventud. La riqueza que parecían poseer ahora no era suya personalmente; sólo era suya en cuanto ancianos del grupo que la había producido. Eran sus guardianes. La riqueza en sí misma no les daba poder ni prestigio. El respeto que les tenían los jóvenes era suyo porque, eran más ancianos que ellos y habían servido a la comunidad durante más tiempo; y el anciano "pobre" gozaba en nuestra sociedad de tanto respeto como el anciano “rico”.

Cuando digo que en la sociedad africana tradicional todo el mundo era un trabajador, no empleo la palabra "trabajador" simplemente como opuesta a "patrono", sino también como opuesta a "holgazán" u "ocioso”. Una de las manifestaciones más socialistas de nuestra sociedad era el sentido de seguridad que daba a sus individuos, y la hospitalidad universal en que podían confiar. Pero hoy día se olvida con demasiada frecuencia que la base de esa gran realización socialista era ésta: que se daba por sabido que todo individuo de la sociedad -salvo los niños y los enfermos únicamente- aportaba su justa parte de esfuerzo a la producción de la riqueza de aquélla. No sólo eran desconocidos el capitalista, o el explotador hacendado, en la sociedad africana tradicional, sino que tampoco teníamos esas otras formas de parásitos modernos: el holgazán u ocioso, que admite la hospitalidad de la sociedad como un "derecho" suyo, pero no da nada en cambio. Era imposible la explotación capitalista. La holganza era una ignominia incomprensible.

Aquellos de los nuestros que hablan del modo africano de vida y se enorgullecen, con toda razón, de conservar la tradición de hospitalidad que es parte tan importante de ella, quizás harían bien en recordar el dicho swahili: Mgeni siku mbili; siku ya tatu mpe jembe, o en español: "Trata a tu huésped durante dos días; al tercer día dale una azada". De hecho, es probable que el huésped pidiera la azada aun antes de que se la diese su anfitrión, pues sabía lo que se esperaba de él y se avergonzaría de permanecer ocioso durante más tiempo. Así, el trabajo era parte integrante, en realidad era la base misma y la justificación, de ese logro socialista de que tan justamente nos sentimos orgullosos.

No hay socialismo sin trabajo. Una sociedad que no da a sus individuos los medios para trabajar, o que, habiéndoles dado los medios para trabajar, les impide compartir una parte justa del producto de su sudor y sus fatigas, necesita ser corregida. Análogamente, un individuo que puede trabajar -y que es provisto por la sociedad de los medios para trabajar- pero no lo hace, es igualmente injusto. No tiene derecho a esperar nada de la sociedad porque en nada contribuye a ella.

jueves, 2 de abril de 2009

Julia Álvarez, de Fermín Pérez-Nievas

DIARIO DE NAVARRA
Un libro reivindica la figura de la navarra Julia Álvarez, líder socialista en la II República
- Fermín Pérez-Nievas recorre la vida de la primera gobernadora civil de España
- Julia Álvarez , nacida en Villafranca y primera navarra que ocupó un escaño, murió en México en el anonimato
JESÚS RUBIO . PAMPLONA . Jueves, 31 de enero de 2008 - 04:00 h.
Durante unos años Julia Álvarez Medrano (Villafranca, 1903-México, 1948) se convirtió en una figura bien relevante. Maestra y abogada, fue la primera navarra que se ganó un escaño en el Congreso (aunque se presentó por Madrid). Junto con Dolores Ibárruri la Pasionaria pronunció el mitin que celebró el triunfo del Frente Popular en 1936.
Es más, la historia siempre le reservará un sitio como la primera mujer que estuvo en España al frente de un Gobierno Civil, el de Ciudad Real. Cuando murió, joven y en el exilio mexicano, Julia Álvarez había sido apartada del Partido Socialista y había caído prácticamente en el olvido.
Rescatarla del anonimato ha sido uno de los impulsos que llevaron al periodista Fermín Pérez-Nievas Borderas (Tudela, 1971) a indagar en la vida de esta mujer. "Apenas aparece en los libros", destacaba ayer el autor de la obra Julia Álvarez Medrano. Memoria de una socialista navarra(Pamiela, 1.000 ejemplares. 21,50 euros), el resultado de sus más de siete años de trabajo.
En los comienzos del proyecto, allá por 1998 y 1999, Pérez-Nievas no se planteaba más que hacer un reportaje. "Entrevisté a unos ancianos de Valtierra que habían huido de su pueblo después del alzamiento. Me hablaron de una mujer que daba mítines por aquella época en la Ribera, lo cual me llamó mucho la atención".
Sin embargo, no fue una tarea fácil. Además de aparecer poco en los libros de historia, resultó complicado encontrar a alumnos a los que Álvarez Medrano hubiese impartido clase o a quienes le conocieron durante aquella época. Apenas quedaba un recuerdo de una figura relevante. "Hasta que fui al Archivo de la Guerra Civil en Salamanca, donde me encontré con once cajas de correspondencia de ella", explicaba ayer durante la presentación de la obra. El reportaje ya se había convertido en libro.
En pocos años
La obra de Pérez-Nievas hace un recorrido cronológico por la vida de Julia Álvarez, una mujer que se convirtió en maestra con 22 o 23 años, y que tres años más tarde añadió a su bagaje el título de abogada. Llegó al socialismo de la época de manera un tanto sorprendente, ya que, aún más joven, si por algo sobresalía era por su religiosidad. Pérez-Nievas mencionaba ayer que uno de los maestros de Julia Álvarez, Nicolás Jiménez, le pudo "transmitir los valores socialistas". En todo caso, reparaba el autor del libro, lo definitivo para esta mujer fue contemplar "la pobreza" en un pueblo donde había muchos jornaleros y altos niveles de analfabetismo y paro. Pérez-Nievas incluye también en el libro un retrato de como era Villafranca, y toda la Ribera, en esos años.
El autor se fija en la condición de mujer de Julia Álvarez, lo que le hizo "tener muchas trabas", pese a lo cual llegó a ocupar un puesto de diputada y otro de gobernadora civil, que le "atrajeron enemigos". Su posición dentro del Partido Socialista, cercana a las tesis de Negrín, también le granjeó rivalidades, que a la postre supusieron que quedara apartada de la formación. Antes pudo huir a Francia (fue una de las pocas diputadas republicanas que lo consiguieron), y estuvo en contacto con el Gobierno republicano en el exilio. En 1947, cuando fue expulsada del partido, partió hacia México con su madre y su hermana. Allí abrió un bufete de abogados, pero la navarra no tuvo suerte. En mayo de 1948 una hemorragia cerebral acabó con su vida a los 43 años.
Al recuperar la figura de Julia Álvarez Medrano, Fermín Pérez-Nievas reivindica el trabajo de "muchos personajes anónimos durante la Segunda República". Fueron, asegura el autor de libro, "personas que intentaron aunar las izquierdas, comunismo y socialismo, que creyeron mucho en su ideal y de las que ahora nadie se acuerda".
NOTICIAS DE NAVARRA

Fermín Pérez-Nievas rescata del olvido a la socialista navarra Julia Álvarez
La obra repasa la vida de la primera mujer en la historia que fue gobernadora civil
El redactor de DIARIO DE NOTICIAS presenta su libro 'Julia Álvarez Resano. Memoria de una socialista navarra'

Pamplona. El periodista tudelano Fermín Pérez-Nievas retrata en su segunda obra, Julia Álvarez Resano. Memoria de una socialista navarra (1903-1948) , la figura de esta política, maestra y abogada olvidada, que fue la primera mujer de la historia que ocupó el cargo de Gobernadora Civil en el Estado. Con este libro, el redactor de DIARIO DE NOTICIAS en Tudela quiere recordar a esta "importante mujer" y aprovechar para perfilar cómo era La Ribera navarra en los años de la Segunda República y el inicio del franquismo.
Asimismo, este libro pretende "destacar el trabajo que realizaron muchos héroes anónimos durante la Segunda República" y rememorar a todas aquellas personas que "creyeron mucho en su ideal y de las que ahora nadie se acuerda", como Tiburcio Osácar, Ricardo Zabalza o Sixto Alonso.
El autor explicó que para comprender la relevancia de Julia Álvarez, conocida como la Julia , hay que tener en cuenta que fue, junto a Dolores Ibarruri, la Pasionaria , quien impartió, en la plaza de las Ventas de Madrid, el mitin político para celebrar la victoria del Frente Popular en marzo de 1936. Además, la Julia es la primera navarra miembro del Congreso de los Diputados y la primera gobernadora civil de la historia del Estado. "Durante la investigación me impactó mucho que una mujer en esa época llegara tan alto en la política", aseguró el periodista. Por ello, su papel en la lucha en favor de la igualdad de las mujeres es otro de los "ejes que mueve el libro", indicó Pérez-Nievas, quien resaltó que la condición de mujer de Julia Álvarez "seguro que le creó muchas trabas".
Escasas referencias El periodista tudelano lamentó que muy pocas personas se hayan acordado hasta ahora de esta brillante política, salvo un pequeño anuncio en la prensa de la Dictadura que se alegraba de la muerte de la puta del Congreso , como la llamaban por aquella época. "Lo que más me ha llamado la atención es lo poco que aparece Julia Álvarez en libros sobre la Segunda República en Navarra e historia del socialismo, a pesar de que fue una de las pocas diputadas vivas que se exiliaron a Francia y que siguió manteniendo reuniones con el Gobierno socialista", manifestó.
El libro se presenta con una estructura cronológica que sigue la vida de la Julia. Sin embargo, se intercalan diversos capítulos sobre temas relacionados con su biografía, como el logro del voto femenino, el crecimiento del socialismo en Navarra, el movimiento campesino en Villafranca o los primeros meses de la Guerra Civil. De esta forma, ofrece un retrato de cómo era La Ribera en las primeras décadas del siglo XX.

El PSN crea la Fundación Carlos Chivite

DIARIO DE NAVARRA

El PSN crea la Fundación Carlos Chivite, que formará a cargos públicos y militantes socialistas
- La dirección socialista homenajea a su fallecido secretario general con esta institución cultural y privada

El PSN ha puesto en marcha la Fundación Carlos Chivite, que homenajea a su fallecido secretario general y que tendrá entre otras funciones la de contribuir a la formación política e intelectual de los cargos públicos, militantes y simpatizantes del PSN.
vídeo: Presantación de la Fundación Carlos Chivite
La fundación fue presentada esta mañana en la sede del PSN en Pamplona, en el día en que se cumple un año del fallecimiento del dirigente socialista por una hemorragia cerebral. La presentación pública de la institución tendrá lugar el próximo sábado en Cintruénigo con un acto al que asistirá el vicesecretario general del PSOE, José Blanco.
La presidencia del patronato de la fundación ha recaído en Elena Torres, vicesecretaria general del PSN y presidenta del Parlamento, quien explicó en rueda de prensa que la institución, privada y cultural, tiene como objetivo "preservar y honrar la figura de Carlos Chivite, reconocer la tarea desarrollada por tantos militantes que han contribuido a la historia de este partido, fomentar el estudio y la divulgación de la historia del PSN y fomentar la actualización ideológica del pensamiento progresista".
Según Elena Torres, la nueva fundación es "un taller artesanal de ideas progresistas, para el que contaremos con hombres y mujeres de diferentes ámbitos que quieran participar y aportar ideas y soluciones para mejorar el progreso social y la vida de los ciudadanos".
La dirigente socialista recordó que "Carlos dedicó su vida al proyecto socialista, murió defendiendo el proyecto socialista, y hoy toca rendirle homenaje y lo hacemos de la mejor manera, con la creación de esta fundación".
La nueva institución se rige por un patronato. Las dos hijas de Carlos Chivite son presidentas de honor. Además, son miembros del patronato siete cargos de la Ejecutiva Regional del PSN (secretario general, vicesecretaria general, secretario de Organización, presidente, secretario de Política Institucional, secretario de Política Municipal, secretario de Estudios y Programas, y el coordinador parlamentario). También forman parte del patronato otras siete personas que, además de ser militantes del PSN, fueron amigos íntimos de Chivite.
Lorena Chivite, hija del fallecido dirigente socialista, destacó esta mañana que "a través de los fines y objetivos de la fundación mi padre seguirá estando presente entre nosotros". "Como presidenta honorífica, expreso mi firme compromiso a trabajar con paciencia, prudencia y perseverancia, las tres 'p', como él solía decir", apuntó.
Por su parte, el secretario general del PSN, Roberto Jiménez, afirmó que "es necesario tener una memoria fresca para con aquellas personas que han dejado lo mejor de sí bajo estas siglas, como es el caso de Carlos Chivite".
En referencia a la labor del fallecido secretario general, Roberto Jiménez destacó que "durante una etapa complicado se sentaron las bases para que hoy el partido esté cohesionado y tenga vocación de Gobierno y de alternativa real al Gobierno de la derecha". "Desde el verano de 2007 hasta su fallecimiento se sentaron unos sólidos cimientos que hoy permiten que el PSN disfrute de una situación que no habíamos disfrutado en muchos años", dijo.
Jiménez recordó a Carlos Chivite por su "honestidad personal, su trabajo, su dedicación, su amor a esta organización, a todos sus militantes y a Navarra". "Parece que hoy podría ser un día triste, pero hoy es un día emotivo y de orgullo de poder reivindicar la figura del anterior secretario general con todas sus bondades. Los socialistas no morimos, nos multiplicamos", dijo.

La Hora del Planeta

EL PAÍS
Respuesta global a la Hora del Planeta
90 países apoyaron el apagón, que en España redujo un 2% la demanda prevista
C. C. / AGENCIAS - Madrid - 29/03/2009
El planeta se dio ayer un respiro. Durante una hora, el mundo se oscureció en defensa de la lucha contra el cambio climático. Casi 4.000 ciudades y pueblos de 88 países se sumaron a la iniciativa de La Hora del Planeta WWF, impulsada por la organización ecologista y respaldada por la ONU, para concienciar sobre la amenaza del calentamiento global y demostrar que la acción es posible, tanto individual como globalmente.

En España, las 52 capitales de provincia apagaron sus edificios más emblemáticos entre las 20.30 y las 21.30. El calado de la iniciativa no tuvo gran reflejo en la demanda energética, el consumo total se redujo cerca de un 2% respecto a la demanda prevista, pero fue mayor que el del sábado anterior a la misma hora.
La Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba, la Cibeles en Madrid o la Sagrada Familia de Barcelona también se perdieron en la oscuridad durante una hora. Algunas empresas como Hoteles Hesperia y PRISA (editora de EL PAÍS) también se sumaron al apagón.
Esta iniciativa se llevó a cabo por primera vez en Sidney en 2007 y desde el año pasado se extendió a todo el planeta. Las islas Chatman (Nueva Zelanda) fueron las primeras en apagarse ayer a las 6.45 de la mañana (hora española) y el recorrido culminó en Hawai, tras pasar por 25 husos horarios. En los restaurantes de Sidney las cenas se hacían a la luz de las velas y en China también se hizo la oscuridad gracias a que por primera vez los Gobiernos locales apoyaron la iniciativa. No en Tokio, donde algunas empresas y asociaciones lo hicieron a título individual. La Torre Eiffel de París o el Empire State Building en Nueva York o la Acrópolis de Atenas fueron algunos de los edificios más emblemáticos que se sumaron a la Hora del Planeta. El apagón ecológico quiere lanzar un mensaje a los líderes mundiales que se reunirán en diciembre de este año en Copenhague con el objetivo de firmar un nuevo tratado global sobre cambio climático.

Raúl Alfonsín

EL PAÍS
Muere a los 82 años el ex presidente argentino Raúl Alfonsín
Fue el primer presidente demócratico tras la dictadura militar (1976-1983)
SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ - Buenos Aires - 01/04/2009
Raúl Alfonsín, el ex presidente que sentó en el banquillo a los 15 jefes militares que protagonizaron la feroz dictadura argentina, acusados de 30.000 asesinatos y desapariciones, falleció ayer, a los 82 años, en su domicilio de Buenos Aires. Alfonsín padecía un cáncer de pulmón, pero su larga enfermedad no ha suavizado la conmoción que han sufrido todos los sectores sociales, políticos e intelectuales del país. Centenares de personas se reunieron anoche mismo ante las puertas de su domicilio, en el barrio de la Recoleta.
Alfonsín, el único presidente de la democracia argentina que no ha tenido que vérselas en los tribunales por acusaciones de corrupción, recibió en los últimos años de su vida el respeto de casi todas las facciones políticas, que le reconocieron finalmente su enorme tarea para asentar la democracia en momentos muy difíciles y su extraordinaria honradez personal.
Tres hechos definen la personalidad y la trayectoria de este abogado y político radical, que ganó las elecciones en 1983 y tuvo que hacerse cargo de un país arrasado económica y moralmente. En plena dictadura militar, Alfonsín ayudó a fundar la Asamblea Permanente en Defensa de los Derechos Humanos y se hizo cargo de multitud de casos de desaparecidos. Él fue también uno de los poquísimos políticos argentinos que en 1982, en medio de la euforia general por la "recuperación" de las Malvinas, se negó a participar en un acto "patriótico" organizado por los militares en las islas. Para él, aquella guerra fue "una aventura demencial".
Recién elegido presidente de la República (eran las primeras elecciones celebradas después de la muerte del General Perón, en 1974, y de los casi ocho años de dictadura), Alfonsín puso en marcha una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, presidida por el escritor Ernesto Sábato, que elaboró el impresionante informe Nunca Más. Gracias a aquel trabajo, el presidente de Argentina, en un hecho inédito no solo en América Latina, sino también en el resto del mundo, acusó formalmente a quince altos mandos de las Fuerzas Armadas por los crímenes cometidos. Los integrantes de la Junta Militar recibieron cadena perpetua. Era la primera vez que los responsables de un golpe militar no se iban tranquilamente a sus casas, a disfrutar de sus pensiones y rapiñas.
La operación de limpieza de las terribles Fuerzas Armadas no pudo proseguir en otros niveles, porque, sometido a una intensa presión y a dos rebeliones, (los carapintadas), Alfonsín se vio obligado a dictar la muy criticada Ley de Punto Final y de Obediencia Debida, que dejó en la calle a decenas de oficiales de menor rango, igualmente asesinos.
Sus mayores errores, sin embargo, se produjeron en el área económica, donde no supo hacer frente a una dura crisis, que se sumó al lastimoso estado de la industria que había heredado de la dictadura. Agobiado por una espiral de hiperinflación, por el permanente acoso de los peronistas y de los sindicatos, que sacaron a la calle a los ciudadanos y le organizaron ocho huelgas generales (cuando no habían convocado ninguna durante la dictadura), Alfonsín entregó el poder, cinco meses antes de acabar su mandato, al peronista Carlos Menem. Por primera vez, Argentina era escenario de un traspaso democrático y legal del poder.
"Lo voté, luego lo critiqué y ahora me arrepiento". La frase, de varias de los cientos personas que llamaron ayer a las radios para expresar su homenaje a Alfonsín, refleja bien el sentir de muchos argentinos. Pese a todos los errores, el ex presidente es en la memoria de los ciudadanos el símbolo de la democracia y la honradez política. "No se ha resaltado suficientemente que Raúl Alfonsín, el político más importante de la democracia argentina, fue un hombre de consenso, que estimaba por encima de todo la defensa de la democracia y el diálogo", explica Joaquín Morales Solá, uno de los más comentaristas políticos más famosos y apreciados del país. Morales recuerda la frase de Alfonsín, "La política, cuando no es diálogo termina siendo violencia" como definitoria de su personalidad. "Su muerte", asegura Morales Solá, "quizás sirva para recordar que una sociedad no puede vivir permanentemente en la crispación y el enfrentamiento, como sucede ahora".
Alfonsín fue efectivamente un hombre de diálogo y de paz (promovió el decisivo tratado con Chile sobre el Canal Beagle) y un decidido partidario de la unificación latinoamericana (fue uno de los creadores de Mercosur). "La democracia", decía, "es un proyecto de largo plazo. No importa cómo me juzgue a mí la historia. Lo que importa es que haya ayudado a salvaguardar la democracia". Esa fue su obsesión.
4 SEMANAS

04/04/2009 : ESPECIALES
Raúl Alfonsín, la socialdemocracia.
Pasada la emoción de los funerales de Raúl Alfonsín -el hombre de la social democracia en la década de los 80’- quizá el público que asistió masivamente recordará que el político radical al que despidieron ha tenido más en común con algunas de las políticas sociales del primer kirchnerismo que con la ideología de las figuras predominantes de la oposición que forman la Coalición Cívica y el radicalismo.
Por: Dan Gitlin
Ilustración: Agustín Raya.Ironías de la muerte, el jueves al conocerse la noticia de la muerte del “padre de la democracia” la multitud que se agolpó a la puerta del edificio donde vivía Alfonsín cantó esperanzada por “Cobos presidente”, el mismo vicepresidente que hizo añicos la intentona oficialista por la suba de las retenciones. Quizá esa misma multitud ya no recuerde que el ex presidente al que despedían con tanto cariño tampoco fue querido por la Sociedad Rural y que fue abucheado durante un discurso.

El mismo electorado que admira la oposición que presenta la Dra. Carió y el Senador Gerardo Morales no piensa que el ex presidente Alfonsín tuvo un canciller –Dante Caputo- una política de No Alineados, que llevó a la Argentina a establecer relaciones internacionales con el tercer mundo en detrimento de los Estados Unidos y Europa. Algo para recordar, hoy que se critica tanto a Néstor y Cristina, por la relación especial que el país tiene con la Venezuela de Hugo Chávez.

El radicalismo de clase media y media alta que despidió al hombre que juzgó a las juntas militares, además, es el que pide derechos humanos para la “gente” y no para los “chorros”. Vieja discusión sobre que significa esa categoría antológica algo difícil de explicar que garantiza derechos básicos para todo habitante del país.

>>>Descolocados

Al asumir, y por una necesidad política básica Néstor Kirchner tomo la bandera de los derechos humanos como su caballito de batalla y desde ahí construyo poder -lo mismo hizo aunque por otras por otras razones, a Raúl Alfonsín -quien tuvo a su cargo la construcción de un sistema democrático y de una sociedad apta para vivir en ese sistema democrático en el año 1983.

Dos mandatarios de estilos personales muy diferentes, pero de políticas publicas similares. Curiosamente tienen entre ellos más en común que lo que podría tener Carrio, Morales o Cobos con Alfonsín. Lo que demuestra que la era de la política partidaria esta quedando atrás, la dicotomía “Peronismo-Radicalismo” se rompe con este ejemplo.

Dándose la polarización en el campo político por personalismos de centro derecha y centro izquierda. Hoy Carrió, Macri y Morales muestran ser las caras de la centro derecha en la política nacional, mientras que Kirchner y Hermes Binner son la centro izquierda. En este panorama quien sufre la peor parte es el radicalismo, por ser un partido de ideas. Algo que lleva a sus partidarios a la confusión de criticar las medidas de un gobierno y aplaudir al hombre que en el pasado tomo medidas similares.