jueves, 22 de octubre de 2009

El futuro no es lo que era - Felipe González y Jose Luis Cebrian

AGUILAR
EL LIBROEl futuro no es lo que era es una conversación sobre el futuro entre dos protagonistas de la transición española. Una recuperación de nuestra memoria histórica y una mirada crítica sobre el presente.Es una obra hecha desde una perspectiva cambiante del entendimiento de España, el relato de dos personas de nuestro tiempo sobre un país que quiere ser más moderno. Desde la situación de la Monarquía hasta la globalización, pasando por el papel del ejército, el patriotismo, la soberanía, el golpe de Estado del 23 F o la guerra sucia antiterrorista.El futuro no es lo que era es el resultado de un encuentro en el que dos grandes personalidades de la política y el periodismo español de los últimos treinta años decidieron confrontar sus ideas sobre el futuro y sobre el pasado. El diálogo fue apasionante para ellos y ahora lo es para el público. Como cuenta Cebrián en su prólogo, hablaron a principios del verano de 2001 en una finca del sur de España, y luego sometieron a distintas revisiones, de acuerdo con algunos elementos dramáticos de la actualidad, muchas de las observaciones que constituyen el núcleo de esta conversación.
No sólo prevalece, en el texto final, el espíritu de aquel encuentro sino el atrevimiento con el que ambos abordan cuestiones que aun siendo fundamentales a veces se hurtan a la discusión pública.
Desde el punto de vista editorial este es un gran acontecimiento. Con este libro, Aguilar contribuye a avivar el debate sobre muchas cuestiones pendientes que estos dos testigos y protagonistas de nuestro tiempo conocen como muy pocos. Es una obra de gran periodismo, pero es también un ejercicio de responsabilidad sobre un tiempo que es fundamental en el desarrollo de la democracia y de la modernidad de uno de los países más viejos y más vivos del mundo.
EXTRACTOS DEL PRÓLOGOPor Juan Luis Cebrián"La comprensión cabal de nuestras opiniones, nuestras decepciones y nuestras esperanzas, solo puede hacerse desde la interpretación de nuestra condición de miembros de una generación puente que ha ocupado, durante mucho tiempo, la escena y que, por razones biológicas, se resiste a una jubilación temprana"."Los jóvenes de los sesenta éramos los hijos de quienes hicieron la guerra civil, en cuya memoria persistente fuimos ilustrados por la dictadura."
"Había una coincidencia objetiva entre la andadura de los votantes socialistas y muchos lectores de El País: era primordialmente generacional, y bebía con abundancia de la tradición cultural de la década de los sesenta."
"El precio a pagar por todos fue una creciente fractura social y la recreación, en cierta medida, del mito de las dos Españas."
"Culminó con un nuevo relevo generacional, también, en el partido de la oposición, y con una pérdida de memoria colectiva respecto a hechos tan cruciales para el entendimiento de España como fueron la guerra civil, la dictadura y los años de la transición".
"Las páginas que siguen son, en definitiva, la expresión puntual y exacta de un debate entre dos personas que hemos vivido una misma experiencia vital desde diferentes puntos de vista. Constituyen un esfuerzo por la recuperación de la memoria y la reflexión sobre el porvenir."
"Nuestros diálogos en torno al impacto de la sociedad digital en el futuro económico y político de los países, nuestras discusiones sobre la globalización y el significado actual de la solidaridad, y nuestro común diagnóstico sobre la acuciante desmemoria histórica de los jóvenes españoles motivaron el proyecto de este libro."
"No todos los días se inicia un proceso de construcción de la democracia en un país de la tradición del nuestro, pero se puede, en cambio, destruir y erosionar a diario si no velamos por su permanencia."
"La irrupción de la sociedad digital va a transformar por completo las perspectivas clásicas de la política, la economía, y las relaciones sociales."
"Por decirlo en feliz frase del ex-presidente de Uruguay y líder del club de Montevideo, Julio María Sanguinetti, el futuro el futuro ya no es lo que era."
"El texto descubre mucho más que conceptos, porque nos revela actitudes, estados de ánimo, pasiones y sentimientos de quien ha sido el gobernante democrático de más largo aliento en la historia de España".
"Encontré un Felipe pletórico de actividad y de ideas, un personaje humano infinitamente más afinado que en su etapa del gobierno, un intelectual reflexivo, de proteica verbosidad, y un animal político que todavía guarda considerables alientos."
EXTRACTOS DEL EPÍLOGOPor Felipe González"Como un cataclismo sin precedentes en la violencia terrorista, ha caído sobre nosotros la serie de ataques suicidas contra las torres gemelas de Nueva York y el Pentágono. Nunca como ahora se justifica el título de esta reflexión conversacional que veníamos manteniendo: el futuro no es lo que era.""No es posible que circulen, con creciente libertad, los capitales, las mercancías y los servicios, en volandas de la revolución informacional y pretendamos, al mismo tiempo, fijar a la gente en territorios destinados a la marginalidad, salvo que sean turistas, hombres de negocio u otros poseedores del bienestar.""He dedicado un esfuerzo especial al problema de las identidades culturales, o étnico-religiosas, que tanto tienen que ver con la exacerbación de algunos nacionalismos (...) Pero las conclusiones, en este tema, del que pende la convivencia en paz, o la acumulación de nuevas tensiones arrastradas por odios y venganzas, y del que pende, asimismo, el concepto de democracia liberal que disfrutamos, son, con frecuencia, imposibles.""¿Estaremos abocados inevitablemente a un choque de civilizaciones? A lo largo de la conversación de "El Obispo", aparece este tema con insistencia, con escasos resultados o conclusiones, en el intercambio entre gente tan próxima -aunque le cueste reconocerlo- como Juan Luis Cebrián y yo mismo. Los terribles atentados del 11 de septiembre y la oleada de indignación, de demonización del otro, del diferente, que están produciendo, parecen avalar una respuesta afirmativa.""Nadie nos explica el nuevo código de comunicación, de guía, en este complicado tráfico de la globalización (...) Me parecía irrelevante seguir discutiendo si la globalización es o no un fenómeno de nuestro tiempo.""Europa, especialmente, pero también Japón, tiene una deuda de gratitud con los Estados Unidos, que han mostrado su solidaridad con las democracias en las dos grandes guerras mundiales, que no provocaron ellos. Esta deuda lleva a los europeos a solidarizarse con el dolor americano y a participar en la respuesta contra los ataques. Es lógico no sólo por agradecimiento, sino porque la amenaza es común.""Esta ha sido una conversación de pasado y de futuro, huye de la nostalgia por ello, pero también recupera las vivencias de una generación. Se trata, en ese sentido, de una conversación generacional.""El principio de la nueva era, un principio tan espantoso como pocos acontecimientos de los que me tocó vivir, se sitúa en el 11 de septiembre. Un despertar apocalíptico que ha hecho aflorar en minutos un mundo diferente. Nada será igual en adelante, empezando por la seguridad. No es momento de hablar del escudo antimisiles, pero nadie dejará de preguntarse para qué hubiera servido en esta ocasión, de haber estado disponible."

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