sábado, 1 de mayo de 2010

El dialogo entre Octavio Paz y Amartya Sen - 2009

PRENSA FONDO

El diálogo entre Octavio Paz y Amartya Sen
Por Pedro Flores-Crespo
El 19 de abril marca el aniversario luctuoso de Octavio Paz pero, contrario a hace un año, no se escucharon en 2009 tantas palabras, artículos u homenajes al poeta y ensayista mexicano. La pasión crítica de Paz es vigente y está fuertemente enraizada en cualquier idea que se tenga sobre lo que debe ser la universidad. Por ello, en esta entrega me propongo construir un diálogo entre el poeta y un profesor de economía y filosofía política Amartya Sen.¿Qué relación podría existir entre Paz y Sen? ¿Qué afinidades y controversias podría mantener el artista con un académico? Ambos provienen del pensamiento de izquierda liberal de sus respectivos países, ambos ganaron el Premio Nobel; el primero de Literatura en 1990 y el segundo de Economía en 1998. Además, a ambos los une la tradición humanística secular, universal y cada quién, desde su posición, ha abierto esclarecedoras discusiones sobre identidad, libertad y democracia. Es sobre estos tres temas que gira este diálogo.Se sabe que Paz y Sen se conocieron personalmente; sin embargo, no hay registro de su encuentro, lo que es una lástima dada la fuerza y claridad con que cada uno de ellos suele discutir sus ideas y pensamientos. El diálogo ficticio presentado aquí busca entonces llenar ese espacio inexistente que a muchos nos hubiera gustado presenciar. Origen diverso e identidad múltipleQuizá muchas de las convergencias que podemos encontrar entre Paz y Sen se expliquen por su origen familiar y sus antecedentes intelectuales. Sen nace en Santiniketan, un pueblito en la región bengalí de India, la cual, como sabemos, fue cuna de un importante movimiento sociocultural y político en los siglos XIX y XX. Crece en el campus Visva-Bharati, fundado por Rabindranath Tagore —ganador del Premio Nobel de Literatura en 1913—, y fue ahí donde su abuelo materno enseñaba sánscrito y cultura india. Es Tagore quien nombra al nieto de su amigo y lo llama Amartya, que significa “el que nunca muere”.Sen reconoce que fue en la escuela de Tagore donde adquirió algunas de sus principales aptitudes académicas. Había, según él, un énfasis en aprender a través de la curiosidad en lugar de perseguir exclusivamente la competencia. Además, el currículum de la escuela del pequeño Amartya combinaba la herencia de India con la del resto del mundo y, según el ahora profesor de Harvard, había una gran apertura hacia la diversidad cultural1.Octavio Paz, por su parte, nace en Mixcoac, un barrio de la Ciudad de México. Él mismo reconoce que proviene de una familia burguesa. Sus padres y abuelos fueron gente reconocida en el ámbito político-intelectual de la época. Irineo Paz, su abuelo, fue novelista y un intelectual liberal reconocido, mientras que su padre estuvo vinculado con Emiliano Zapata.“Mi familia eral liberal”, asienta Paz, y “las divinidades tutelares de la casa eran los héroes del liberalismo y los grandes revolucionarios franceses… Yo nací entre libros. Uno de mis grandes placeres era hojear (…) los gruesos volúmenes de historia de mi abuelo y detenernos en sus etapas: la toma de Jerusalén por los cruzados, el suplicio de Cuauhtémoc, el Juramento del juego de pelota, la batalla de Trafalgar…2.Para los pequeños Octavio y Amartya, los abuelos fueron personajes clave en su formación intelectual. Tanto Paz como Sen fueron formados bajo un ambiente familiar no común para el resto de la población de sus naciones respectivas. Desde la cuna, estos dos personajes estuvieron expuestos al mundo de las ideas, al humanismo y, en consecuencia, al diálogo entre las diversas culturas. Esto último probablemente los llevó a reflexionar y a escribir esclarecedores ensayos sobre la identidad y a pronunciarse contra las ideologías nacionalistas que, en palabras de Paz, eran terribles porque negaban a los otros y no dejaban ver al mundo3.Antes de exponer estas esclarecedores opiniones de ambos autores sobre la identidad, recordemos una vivencia relatada tanto por Paz como por Sen y que a muchos nos sorprende por su profunda coincidencia.En The Romanes Lecture, ofrecida por Sen en Oxford en 1998, el profesor cuenta que al llegar al aeropuerto de Heathrow, en Londres, un oficial de inmigración revisó su pasaporte indio y al corroborar que vivía en la casa del Master del Trinity College de la Universidad de Cambridge, le preguntó si él era amigo del director4. Aunque Sen no lo hace explícito, se dio perfectamente cuenta que el oficial británico no pudo concebir que un ciudadano indio, de tez morena, estuviera ocupando la posición académica que es considerada como la más prestigiosa del Reino Unido. Para el oficial de inmigración británico, la imagen que tenía sobre los directores de este tipo de colegios no correspondía del todo con la persona que tenía enfrente5.Curiosamente, muchos años atrás, Octavio Paz también enfrentó ideas preconcebidas sobre su identidad por no poder expresarse en el idioma del país que habitaba. Ocurre que en pleno balaceo revolucionario, a los seis años su mamá se lo lleva a vivir a Estados Unidos, a Los Ángeles. En el primer día de clases, a la hora del lunch el profesor vio que el niño Octavio no comía y le preguntó la razón. Éste musitó en español la palabra “cuchara”, es decir, que le hacía falta ese utensilio para comer.Los niños de habla inglesa oyeron a Octavio y haciendo gala de sus dotes burlones, lo remedaron y se mofaron de él al grado de llevarlo a liarse a golpes con otro de sus compañeros. La cosa no se detuvo ahí. Cuenta Paz que cuando llega a México y asiste a un colegio lasallista, sus compañeros rápido le empezaron a llamar “gringo”, “gachupín”, “franchute” por su apariencia y por haber llegado de Estados Unidos. Esto, confiesa el poeta, le dolió al grado de formular una simple pero difícil pregunta: “sí, yo no soy de aquí ni de allá, entonces, ¿de dónde soy?”. Paz se sentía mexicano, pero ellos, dice, no lo dejaban saberlo. Para el poeta, “es atroz que los otros niños, por el mero hecho de ser extranjero, lo injurien y lo golpeen a uno”6.¿Quién soy? ¿Sobre qué sistema de valores se construye nuestra identidad? ¿Es ésta inmutable y única? ¿Quién tiene el poder y la autoridad para asignarnos una determinada identidad? ¿Qué implicaciones éticas, morales y políticas tiene nuestra identidad dentro de los grupos y las sociedades a las que pertenecemos?Querer dar respuestas a estos y otros cuestionamientos ha sido una tarea en varias de las obras de Paz y de Sen. Recordemos, en el caso de nuestro Nobel, los ensayos como El laberinto de la soledad (1950), que, por cierto, recoge como uno de sus elementos inspiradores la anécdota de Paz en sus colegios de Estados Unidos y México. Además, están Posdata (1969), Tiempo nublado (1983) e Itinerario (1993), donde el poeta observa que somos testigos, a finales del siglo XX, de una internacionalización de la economía pero, al mismo tiempo, del renacimiento de los nacionalismos, algo que muchos, como el propio Marx, creyeron que no iba a ocurrir.Por el lado de Sen, tenemos el célebre ensayo intitulado Reason Before Identity (1998); además, su más reciente libro se llama Identity and Violence: The Illusions of Destiny (2006) y antes de éste apareció el grueso libro The Argumentative Indian. Writings on Indian, Culture and Identity (2005), en el cual, por cierto, Sen cita a Paz y lo nombra un “destacado observador” del subcontinente, debido a que el poeta mexicano reconoce a India por su valiosa herencia dialógica.“Soy partidario del diálogo porque soy partidario de la diversidad”7, le respondería Paz a Sen y éste asentaría: “el compromiso dialógico está relacionado con la historia multicultural del subcontinente y es, además, extremadamente relevante para la solidaridad regional, así como para la unidad nacional y la justicia social”8.Para Sen, la identidad se construye a través de la razón que los individuos ejercemos. Reason Before Identity es uno de sus postulados centrales. Si esto no se cumpliera, entonces podríamos estar a expensas de preconcepciones comunitarias o individuales como la que ejercieron los niños del colegio de Paz o del oficial de inmigración británico que cuestionó al propio Sen.Para Sen, podemos tener la capacidad de elegir algunas de nuestras identidades de acuerdo con lo que valoramos y tenemos razón de valorar, sin olvidar que estas elecciones tienen un marco de restricción. Es decir, podremos elegir qué estilo de vida llevar, pero no en qué familia nacer; podemos regular nuestro comportamiento sexual, pero no tenemos control sobre nuestro sexo al ser concebidos. Algo de fatalismo hay también en nuestra propia existencia.Otra idea clave de Sen sobre la identidad es que ésta es múltiple, no única, y sugiere que “hay mapas diferentes y procedimientos diferentes para dividir a la gente”. Una persona, afirma Sen, puede tener simultáneamente la identidad de “una italiana, mujer, feminista, vegetariana, novelista, conservadora en asuntos fiscales, fanática del jazz y londinense. La posibilidad de tan múltiples identidades es obvia y su importancia variada según el contexto no es menos evidente”9.Esta idea es clave porque sirve de freno para las percepciones e imposiciones externas de la sociedad, los grupos, la comunidad o los propios individuos.La identidad, para Sen, está entonces sujeta a la pluralidad, a la elección y al razonamiento. ¿Qué respondería Paz al respecto? Una buena forma en que el poeta intervendría sería leyendo su poema “Identidad”:En el patio un pájaro píacomo el centavo en su alcancía.Un poco de aire su plumajese desvanece en un viraje.Tal vez no hay pájaro ni soyese del patio en donde estoy.Pluralidad, elección y cambio razonado son elementos constitutivos de la identidad en la visión de estos dos grandes intelectuales. Notas: 1. Sen, A. (2008), Autobiography, en http://nobelprize.org/nobel_prizes/economics/laureates/1998/sen-autobio.html. 2. Paz, O. (1996), El poeta en su tierra. Diálogos con Octavio Paz, de Peralta, B.; México: Hoja Casa Editorial, p. 157. 3. Paz, O. (1996), op. cit., p. 39. 4. Sen, A. (1999), Reason Before Identity, The Romanes Lecture; Oxford: OUP. 5. Sin disculpar al oficial, esto puede también ser explicable, pues Sen fue el primer asiático en dirigir un colegio de lo que se conoce como Oxbridge, el sistema educativo formado por las universidades de Oxford y Cambridge. 6. Paz, O (2003), [1993] Itinerario, México: FCE, p. 18. 7. Paz, O. (2003), [1993] op. cit., p. 188. 8. Sen, A. (2005), The Argumentative Indian. Writings on Indian History, Culture and Identity, Gran Bretaña: Allen Lane, p. 43. 9. Sen, A. (2000), “La razón detrás de la identidad”, en Letras Libres, México, noviembre de 2000. * Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación-UIA.
Fuente: Campus Milenio / México / Jueves, 11 de junio de 2009

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